Reflexiona sobre la toma de temperatura, mascarilla desde los 6 años, absentismo justificado y la baja paternal
La ministra de Educación,Isabel Celaá, considera que en España se está produciendo unexceso de alarmismo con respecto a la ‘vuelta al cole’que no sucede en otros países del entorno.
Celaá puso de ejemplo a Alemania -con una tasa de incidencia del 20,7 por 100.000 habitantes en las últimas dos semanas frente al 183,1 de España, según los últimosdatos del ECDC- donde no se critica a la canciller Angela Merkel porque sus distintos länder lleven distintos ritmos sobre el regreso a las aulas o hayan adoptado decisiones dispares sobre el uso generalizado de la mascarilla u otras medidas de prevención.
Entrevistada en ‘Cadena Ser’, Celaá consideró que hay un exceso de alarma social con respecto al regreso a las aulas «suscitado a veces con intención» política o mediática cuando, en realidad, todos los países comparten la misma incertidumbre con respecto a la pandemia.
Celaá explicó que «no es bueno» que se hable de ello continuamente como si no se supiera lo que va a ocurrir. «Sí se sabe: las escuelas van a abrir», sentenció considerando que el alarmismo preocupa mucho a las familias y a los centros educativos. Celaá insistió en que la presencialidad será el eje básico de regreso a las aulas -priorizando Infantil y Primaria- sin descartar otros escenarios.
«Ventilación, limpieza del centro, limpieza de manos, protección personal, distancia interpersonal, son las mismas reglas en todos los lugares», valoró agradeciendo las iniciativas que los colegios han ido adoptando ya desde el mes de junio para adaptar sus espacios, orientaciones o marcas señalizadoras, adaptaciones o refuerzos programáticos…
Por otro lado, a un día de la celebración de la conferencia sectorial mixta entre los ministerios de Sanidad y Educación con los respectivos consejeros de las comunidades autónomas, Celaá avanzó algunas áreas sobre las que girarán algunos de los posibles acuerdos asegurando que esperan aprobar un documento combinado educativo-sanitario sobre los entornos escolares y otro más específicamente sanitario para la gestión de los casos.
Celaá consideró que hay varias fórmulas para atender la cuestión porque hacerlo a la entrada podría provocar algunas colas de familias y resultar contraproducentes.
De esta manera, consideró que se podría decidir realizar la toma de temperatura en el aula o pedir a los padres que la realizaran en casa antes de llevar a sus hijos al colegio.
De hecho, no descartó que a nivel autonómico se presente algún «modelo combinado» con distintas soluciones. «Hay dos fórmulas que estamos desarrollando, una es la declaración responsable de los padres y otra un conocimiento fehaciente de que esto debe ser así [obligación de no llevar a los hijos con fiebre u otros síntomas de coronavirus a los centros educativos] con respuesta firmada», explicó.
No obstante, admitió que el sistema no será infalible. «En la sociedad no hay riesgo cero […] Puede darse la circunstancia de que haya padres que lo incumplan pero ahí igual que se incumplen las normas de tráfico u otras», reflexionó.


