La medida forma parte de un plan de recuperación por el que ejemplares jóvenes del Centro de Cría de Sobrescobio refuerzan la población allá donde se haya constatado su reducción y donde se hayan realizado mejoras en el hábitat
El Principado trasladará dos hembras de urogallo del Centro de Cría de Sobrescobio al de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria dentro del proyecto de recuperación de esta especie que desarrolla el Ministerio de Agricultura y las comunidades de Asturias, Galicia, Castilla y León y Cantabria.
Según ha informado la Consejería de Agroganadería, con esta medida se inicia el plan de traslados previsto en el programa de cría ex situ del urogallo cantábrico cuyo objetivo es lograr ejemplares jóvenes en el Centro de Cría de Sobrescobio que luego refuercen la población allá donde se haya constatado su reducción y donde se hayan realizado mejoras en el hábitat.
Cantabria es una de las zonas elegidas dentro de este programa y se está estudiando también el traslado de otros tres ejemplares que, posteriormente, irían a Castilla y León.
En el centro cántabro se ha construido para ambos ejemplares un voladero seccionado en dos partes, de aproximadamente unos 500 metros cuadrados, con un alto índice de naturalidad y se ha diseñado un programa específico de seguimiento que contempla un minucioso cuidado veterinario y alimentación.
Después de este traslado se podrá conocer si la instalación cántabra se puede integrar como centro de cría al programa nacional que dependerá de la adaptación de estos ejemplares a su nueva casa y de la producción de urogallos en cautividad.
Con estas actuaciones se pretende proporcionar stock genético de futuros reproductores para el programa de cría en cautividad y el centro de Cantabria permitirá a las instalaciones de Sobrescobio reducir la densidad de adultos y evitar, en caso de catástrofe o enfermedad, que estos ejemplares se vean afectados, incrementando la probabilidad de supervivencia de la población cautiva.
El urogallo cantábrico, una subespecie que habita principalmente en bosques caducifolios, es la especie más amenazada de la cordillera Cantábrica y probablemente de la fauna española tras sufrir la pérdida de más del 50 por ciento de su población en los últimos treinta años.
Las causas de esta reducción son atribuibles a diversos factores como el cambio climático, el cambio de las características de los bosques, el sobrepastoreo producido por los herbívoros o el aumento de la tasa de depredación lo que provoca que la tasa de reclutamiento de pollos a la población sea la más baja de toda Europa y se compromete y ralentiza mucho su recuperación.


