Ignacio Diego afirma que los autónomos son «la base fundamental de la economía de la región», asegurado que «necesitamos sostener ese tejido y, para ello, vamos a hacer todos los esfuerzos posibles».
El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha afirmado hoy que su Gobierno es «consciente de la importancia de los más de 40.000 autónomos de Cantabria» porque son «la base fundamental de la economía de la región». En este sentido, ha asegurado que «necesitamos sostener ese tejido y, para ello, vamos a hacer todos los esfuerzos posibles».
Diego ha asegurado que su Gobierno también es «consciente de las dificultades a las que se enfrentan los empresarios y los autónomos» y, en este sentido, ha expuesto hoy a la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) diversas herramientas que el Gobierno de Cantabria está poniendo a su disposición «para superar un momento de dificultades» y tratar de «salir de la situación de crisis».
El presidente regional, Ignacio Diego, ha presentado hoy a ATA, entre otras medidas, la línea de microcréditos puesta en marcha por el Gobierno, a través del Instituto Cántabro de Finanzas (ICAF), y por la cual se inyectan en la economía regional 12 millones de euros dirigidos a microempresas y autónomos de la Comunidad Autónoma.
Diego ha explicado que esta medida sirve de complemento a las líneas ICAF Liquidez e ICAF Inversión, que abarcan préstamos desde los 40.000 hasta los 5 millones de euros, y nace tras detectar entre los empresarios y autónomos cántabros la necesidad de disponer de crédito en menor cuantía. Actualmente son cuatro las entidades financieras que comercializan estos créditos: CaixaBank, Banco Santander, BBVA y Banco Popular, que se adhirió ayer mismo.
El presidente ha recordado, además, la línea de 10 millones de euros para atender las principales necesidades que tienen los autónomos. Se incentiva el alta en el Régimen Especial de Trabajadores por Cuenta Propia o Autónomos de la Seguridad Social o mutualidad de colegio profesional en la Comunidad Autónoma, financiándose los gastos fijos de inclusión en el citado Régimen Especial o sistema alternativo. Igualmente, ha recordado que los empresarios que ya están en su tercer y quinto año de alta en el RETA cuentan también con ayudas.
Además, el Decreto simplifica notablemente todos los trámites administrativos para facilitar a los autónomos el inicio de su actividad y se eliminan otros requisitos que antes eran necesarios, como la inversión mínima, el alta en la Seguridad Social y el inicio de la actividad con carácter previo, y la obligatoriedad de que la sociedad sea de nueva constitución. También se reducen las cargas burocráticas en la aportación de documentación.
Por otro lado, Ignacio Diego ha recordado que su Gobierno logró «aliviar la carga que soportaban los empresarios y autónomos de la región» acogiéndose al mecanismo del pago a proveedores creado por el Gobierno de España. Esta medida supuso aliviar la carga de los proveedores liberando 326 millones a la economía real. Además, añade el presidente Diego, su Ejecutivo trata de «favorecer la economía social» a través de la nueva Ley de Cooperativas.
Microempresas y autónomos
Por su parte, la consejera de Economía, Cristina Mazas, ha explicado los detalles de los microcréditos ICAF, una nueva línea a la que pueden optar durante el próximo año —o antes si se produce el agotamiento de los fondos— las microempresas de la Comunidad Autónoma con menos de diez trabajadores y un volumen de negocio anual inferior a 2 millones de euros, así como los autónomos con domicilio fiscal y desarrollo de su actividad en Cantabria, con rendimientos fiscales declarados anualmente inferiores a 60.000 euros.
El importe de los préstamos suscritos será de hasta 25.000 euros y, excepcionalmente, con autorización del ICAF, de hasta 40.000 euros. Los microcréditos se dividen en dos líneas, Inversiones y Gastos Incurridos, y Capital Circulante o Liquidez.
La primera de ellas incluye la adquisición, instalación, ampliación o renovación de activos fijos y/o aprovisionamientos iniciales de existencias para la puesta en marcha de una actividad o la ampliación del proyecto existente. En cuanto a la segunda, los créditos pueden destinarse a financiar el circulante, es decir, los fondos necesarios para pagar las materias primas, mano de obra, inventarios y costes indirectos, así como los fondos para financiar cuentas de clientes por ventas y prestaciones de servicios y otros deudores.
Las condiciones de estos préstamos son muy beneficiosas, con un tipo de interés de Euribor más 425 puntos básicos, revisable trimestralmente para toda la duración del préstamo, con comisión de apertura del 0,75% sobre el nominal y sin comisiones de estudio ni de amortización anticipada.
Los plazos de amortización serán de entre 3 y 5 años para la modalidad de inversión, con posibilidad de disponer de 6 meses de carencia en la amortización del capital, y de entre 2 y 3 años sin posibilidad de carencia en la línea de circulante.


