El presidente regional, que ha recibido a los secretarios generales de UGT y CCOO, quiere «hacer valer» de cara al interior y al exterior la realidad de un clima social positivo
FOTO:Ignacio Diego y Carlos Sánchez, en la reunión de esta mañana en el Gobierno (Foto: Nacho Romero)
Reconducir el «distanciamiento» actual con los agentes sociales, retomar un «diálogo fluido y constructivo» para afrontar el futuro «favorable» hacia el que camina Cantabria, y hacer valer de cara al interior y al exterior la realidad de una región con un clima social positivo.
Esa es la voluntad del Gobierno de Cantabria y del presidente, Ignacio Diego, voluntad que hoy ha trasladado, en encuentros que ha mantenido hoy por separado, a los secretarios generales de UGT y CCOO en Cantabria, María Jesús Cedrún y Carlos Sánchez, respectivamente.
Diego ha explicado que ese distanciamiento con los sindicatos, en el que ambas partes han tenido responsabilidad, se debe al «papel» que en estos dos últimos años han tenido que asumir tanto el Gobierno como las fuerzas sociales. En este sentido, ha destacado que el Ejecutivo se ha visto obligado a asumir, «desde la autoexigencia y la exigencia a los demás», un papel de «responsabilidad» y de toma de decisiones «absolutamente imprescindibles» para asegurar la viabilidad de la Administración y de la economía regional ante los «despilfarros» y «exageraciones» de los anteriores dirigentes regionales.
Sin embargo, el presidente ha asegurado que no tiene «ninguna preconcepción» hacia los sindicatos y que, además, entiende su rol en esta coyuntura e incluso el hecho de que hayan reaccionado con un «exceso» ante las medidas adoptadas. A su juicio, las diferencias surgidas no proceden «ni de conceptos ni de puntos de vista» sobre determinados temas, y se ha mostrado convencido de que «somos capaces de coincidir en más cosas de las que disentimos».
Por todo ello, Ignacio Diego quiere hacer borrón y cuenta nueva, y poner las miras en un futuro halagüeño a corto y medio plazo hacia el que Cantabria avanza inmersa en una coyuntura económica distinta, que es fruto, precisamente, de la planificación y el trabajo realizado por el Gobierno regional en estos dos últimos años.
Según ha dicho, «merece la pena» en estos momentos retomar el diálogo en beneficio del interés general de la Comunidad Autónoma y pretende hacerlo -ha añadido- siguiendo el procedimiento establecido a comienzos de legislatura, es decir, discutiendo los asuntos importantes en las diferentes mesas sectoriales.
Además, se ha mostrado partidario de mantener, al margen de estas mesas sectoriales, reuniones periódicas con los secretarios generales de los sindicatos, bien a petición de éstos o del propio Gobierno, para tratar asuntos trascendentes para Cantabria.
En relación con la concertación social, el presidente cántabro ha señalado que, si ese diálogo desemboca además en la firma de un acuerdo de este tipo, «excelente» porque, aunque no se trata de una «herramienta imprescindible», sí sería un «valor añadido».
En el transcurso de los encuentros de esta mañana en la sede del Ejecutivo, Ignacio Diego ha intercambiado con Cedrún y Sánchez impresiones y documentos sobre perspectivas económicas y sociales de la región, perspectivas en torno a las que ambas partes coinciden o difieren como consecuencia, según ha dicho el presidente, de la «diferencia de visión política».
Pese a ello, el jefe del Ejecutivo regional ha transmitido a los agentes sociales su confianza en la recuperación de Cantabria de la mano de las medidas que ha puesto en marcha su Gobierno y de otros proyectos empresariales que están tomando cuerpo en estos momentos, sobre los que prefiere mantener la discreción hasta que se materialicen.


