Nestor Martin está en plena reorganización tras el despido de 160 trabajadores belgas y el cierre de su fábrica en Couvin, que acumulaba una abultada deuda de más de 20 millones de euros.
El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha achacado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) previsto en Nestor Martin, de cuatro meses, a lo «estacional» de la producción de la empresa, que fábrica estufas, y ha afirmado que «quiere confiar» en que sea «temporal» y «bastante moderado».
A preguntas de la prensa antes de visitar y reunirse con los responsables del concesionario de Renault Vidal de la Peña en Reocín, Diego ha insistido en que el Gobierno regional no tiene margen de maniobrara en este ERE, a pesar de la participación que el Ejecutivo tiene e la empresa, a la que aportó en sus inicios 1,5 millones de euros de Sodercan y otorgó 10 millones en créditos y avales del Instituto Cántabro de Finanazas para que la empresa arrancara y contratase a casi un centenar de los despedidos en Teka.
Diego ha explicado que en las empresas privadas el Gobierno puede «ayudar» a «capear» situaciones «complicadas» para que salgan adelante y garantizar el empleo pero no gestionarlas.
«La gestión siempre ha de ser una gestión privada» ha dicho insistido el presidente regional, quien ha confiado en que la empresa, tras la bajada de producción en la fabricación de estufas propiciada por la época del año que llega, vuelva a funcionar «con absoluta normalidad» en unos meses.
El ERE que quiere poner en marcha Nestor Martin afectaría a 93 trabajadores durante cuatro meses, desde marzo a junio.
PREVISIONES DE ERE
La dirección de Nestor Martin, la fábrica de estufas ubicada en Maliaño, anunció el martes al comité de empresa que está ultimando la preparación de un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que se aplicaría durante cuatro meses, entre marzo y junio.Los 93 empleados pasarían de trabajar a dos turnos a hacerlo en uno hasta el mes de julio,momento en el que se produce la máxima carga de trabajo en el sector y en el que la fábrica recobraría su ritmo normal.
Todavía no se ha iniciado la negociación formal del ERE y el comité de empresa ha recibido únicamente una comunicación previa. Fuentes de la empresa aseguraron ayer que se actuará «de acuerdo con el comité, que participará en el diseño del ERE» y enmarcaron la medida en una forma de adaptación a la estacionalidad del mercado, que concentra el máximo de los pedidos en la segunda mitad del año. En este momento la plantilla está apurando una bolsa de horas que ya se está agotando, por lo que es necesario aplicar otro tipo de medidas.
La empresa sostiene que negocia varios contratos con grandes distribuidoresy está a punto de cerrar uno que contempla la fabricación de 2.000 estufas. «Cuando termine el ERE estaremos en condiciones de reiniciar la producción al máximo», aseguraron desde la empersa.
Reorganización
Nestor Martin está en plena reorganización tras el despido de 160 trabajadores belgas y el cierre de su fábrica en Couvin, que acumulaba una abultada deuda de más de 20 millones de euros. Al mismo tiempo, el Gobierno de Cantabria,a través de Sodercán, hizo una aportación de capital de 1,5 millones de euros para reforzar la estabilidad del grupoy entró en su consejo de administración. El Gobierno también había apoyado los primeros pasos de la empresa (que asumió a los trabajadores despedidos por Teka) con dos créditos del Instituto Cántabro de Finanzas por valor de diez millones de euros.
Esta reorganización y la entrada directa del Gobierno en el accionariado ha tenido consecuencias en la estructura interna de Ecomasa World Investments, la matriz deNestor Martin, que ha pasado de ser dirigida por dos administradores mancomunados, Jesús Lavín y su socio Andrés de León, inicialmente los únicos accionistas, a estarlo por un consejo de administración de cuatro miembros en el que De León es presidente y consejero delegado y Lavín consejero.
El presidente de Cantabria, Ignacio Diego, ha achacado el Expediente de Regulación de Empleo (ERE) previsto en Nestor Martin, de cuatro meses, a lo «estacional» de la producción de la empresa, que fábrica estufas, y ha afirmado que «quiere confiar» en que sea «temporal» y «bastante moderado».
A preguntas de la prensa antes de visitar y reunirse con los responsables del concesionario de Renault Vidal de la Peña en Reocín, Diego ha insistido en que el Gobierno regional no tiene margen de maniobrara en este ERE, a pesar de la participación que el Ejecutivo tiene e la empresa, a la que aportó en sus inicios 1,5 millones de euros de Sodercan y otorgó 10 millones en créditos y avales del Instituto Cántabro de Finanazas para que la empresa arrancara y contratase a casi un centenar de los despedidos en Teka.
Diego ha explicado que en las empresas privadas el Gobierno puede «ayudar» a «capear» situaciones «complicadas» para que salgan adelante y garantizar el empleo pero no gestionarlas.
«La gestión siempre ha de ser una gestión privada» ha dicho insistido el presidente regional, quien ha confiado en que la empresa, tras la bajada de producción en la fabricación de estufas propiciada por la época del año que llega, vuelva a funcionar «con absoluta normalidad» en unos meses.
El ERE que quiere poner en marcha Nestor Martin afectaría a 93 trabajadores durante cuatro meses, desde marzo a junio.


