En un encuentro con becarios de la Fundación Botín, el presidente ha reclamado castigos con «añadido de dureza» para los políticos corruptos y ha afirmado que los derroteros independentistas son «absolutamente inconvenientes»
Un ejercicio de «sensatez, sentido común y sacrificio compartido». Eso es lo que está aplicando el Gobierno de Cantabria para conseguir la sostenibilidad de la Comunidad Autónoma, porque, tal y como ha asegurado hoy el presidente regional, Ignacio Diego, «lo sostenible enriquece a medio y largo plazo».
Diego ha explicado que su Ejecutivo ha llevado a la práctica «principios de austeridad en la gestión» para conseguir el equilibrio de las cuentas públicas regionales, es decir, que Cantabria cierre balances con «déficits razonables» que puedan ser asumidos con recursos propios.
«La gente se acostumbró a un periodo en el que todo era a más, a mejor, a más grande. No, a lo que podemos», ha dicho el presidente cántabro a un grupo de 40 estudiantes latinoamericanos becados por la Fundación Botín, dentro del Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en Latinoamérica, con quienes ha mantenido esta mañana un encuentro en la Biblioteca Central de Cantabria.
Tres imágenes del encuentro de Ignacio Diego con los becarios de la Fundación Botín (Foto: Raúl Lucio)
El jefe del Ejecutivo ha reconocido que algunas de las medidas tomadas en estos dos primeros años de legislatura han podido resultar impopulares, pero ha dejado claro que en todo momento su Gobierno está anteponiendo «el interés general al electoral».
Asimismo, ha tildado de «malos políticos» a quienes en las dos anteriores legislaturas hipotecaron a Cantabria y a España «gestionando desde los excesos». En este sentido, ha apostado por la colaboración público-privada y también por una inversión pública activadora de puestos de trabajo a corto plazo e inductora de ingresos, «pero con el dinero que se tiene, no con el de generaciones futuras, que es un error brutal».
Situación de España
En su intervención, Ignacio Diego ha realizado un repaso general de la historia de España y de la situación actual de nuestro país, que, a su juicio, atraviesa por tres problemas fundamentales: económicos, políticos y culturales.
En cuanto a los económicos, se ha referido, además del paro, a los elevados niveles de déficit y de deuda derivados de la gestión del anterior Gobierno socialista de España, gestión que ha obligado al actual Gobierno de Mariano Rajoy a realizar una serie de ajustes «imprescindibles» para el sostenimiento de la nación. A este último, a Rajoy, se ha referido como un «referente admirable de determinación» a la hora de afrontar los problemas con «ejecutividad, claridad de visión y priorización».
Otro problema importante es, en su opinión, el político, que nace de los «vicios» de unos pocos servidores públicos, «los menos, pero los que dan la nota», que anteponen su interés personal al de los ciudadanos y buscan «atajos» para su enriquecimiento personal. En este punto, Ignacio Diego ha reclamado castigos con un «añadido de dureza» para los políticos corruptos, penas que sean «ejemplarizantes» y eviten «tentaciones».
Finalmente, ha hablado de la problemática cultural que en estos momentos existe en España ante la pretensión de algunas comunidades de «retocar permanentemente, reescribir la historia y sembrar el germen de la disensión y la separación».
Para el presidente cántabro, estas comunidades, concretamente País Vasco y Cataluña, son las mismas que, pese a tener reconocidos unos «privilegios» económicos que el resto de regiones no tienen, utilizan la diferencia como «herramienta de chantaje» para «ordeñar más la vaca española» y recibir un trato diferenciado, algo que el Gobierno de Rajoy, al igual que hizo anteriormente el de José María Aznar, no va a permitir porque aplica el mismo principio de justicia para todos dentro del marco de solidaridad interregional.
Según ha dicho, la diversidad cultural española debería de ser un motivo de «orgullo» alejado de cualquier tipo de manifestaciones independentistas, que, a su juicio, van por «derroteros absolutamente inconvenientes».
Todo lo contrario, ha añadido, ocurre en Cantabria, una región también histórica de la que ya se hablaba en tiempos de los romanos y que se siente profundamente orgullosa de sus raíces y de su pertenencia a España.
Finalmente, tras compartir más de hora y media con los estudiantes y responder a sus preguntas, el presidente cántabro ha aconsejado a los futuros dirigentes políticos latinoamericanos que continúen con su formación y que nunca olviden la vocación de servicio público.
Ignacio Diego ha estado acompañado en el acto por el director general de la Fundación Botín, Íñigo Sáenz de Miera, que ha puesto el acento en la trascendencia del momento actual para las administraciones públicas y ha elogiado el «sentido común» y la «capacidad de trabajo» del presidente regional para sacar adelante a Cantabria.
El programa
Se trata de la cuarta edición del Programa para el Fortalecimiento de la Función Pública en América Latina, que ofrece a 40 estudiantes universitarios latinoamericanos de alto potencial y vocación de servicio público una formación intensiva en Estados Unidos, Brasil y España, de nueve semanas de duración.
El programa fue diseñado por la propia Fundación Botín y Brown University para alimentar y sustentar esa vocación sobre conocimientos esenciales, potenciando en los participantes las actitudes y competencias necesarias para el buen ejercicio de la función pública.


