Este insecto, conocido como «avispilla del castaño» puede ser uno de los más perjudiciales para los castaños, reduciendo considerablemente la producción tanto de castañas cultivadas como silvestres.
La Consejeríade Ganadería, Pesca y Desarrollo Rural ha dictado una Orden, publicada en el Boletín Oficial de Cantabria (BOC), con el fin de delimitar las zonas en las que adoptar una serie de medidas para evitar la introducción y propagación en la Comunidad del insecto Dryocosmus kuriphilus, un tipo de avispa.
Este insecto, conocido como «avispilla del castaño», no figura como un organismo nocivo para los vegetales en la Comunidad, pero puede ser uno de los más perjudiciales para los castaños, reduciendo considerablemente la producción tanto de castañas cultivadas como silvestres.
Las disposiciones contenidas en esta Orden establecen las zonas delimitadas en Cantabria donde hay que adoptar las medidas provisionales urgentes para prevenir la introducción y propagación en la Comunidad. Las prospecciones realizadas recientemente en Cantabria han confirmado la presencia de esta especie en la Comunidad Autónoma. La Orden especifica las zonas afectadas por la plaga, situadas en diversos municipios de la Zona Costera Oriental y en la Comarca Pasiega.
La Consejeríade Ganadería autoriza a los directores generales de Desarrollo Rural y de Montes y Conservación de la Naturaleza para que dicten las resoluciones que sean necesarias para la aplicación de esta Orden, así como para actualizar las zonas delimitadas en función de la evolución de la plaga.
El Dryocosmus kuriphilus yasumatsu es un pequeño himenóptero (avispilla) de la familia Cynipidae y originario de China. El primer hallazgo de la plaga en Europa fue en el año 2002, en la región de Piamonte, Italia. A partir de entonces se detectó en Eslovenia en 2004 y en Francia en 2005.


