El ‘popular’ rechazó gobernar con Vox y dijo que «la señora Olona no cree en Andalucía» ni en el Estado de las autonomías, haciendo oídos sordos a los avisos sobre que Vox no facilitará la investidura si no es desde el Gobierno.
Este lunes se celebró el primer debate electoral de laselecciones andaluzas, el cual tuvo lugar en TVE. El presidente y candidato del PP a la reelección,Juanma Moreno, fue el centro de atención.
Moreno se empeñó en mostrarse como un aspirante a gobernar solo y sin socios a su derecha, dando por imposible ya que Ciudadanos pueda ser un apoyo suficiente.
El ‘popular’ rechazó gobernar con Vox y dijo que «la señoraMacarena Olonano cree en Andalucía» ni en el Estado de las autonomías, haciendo oídos sordos a los avisos de Vox sobre que no facilitarán la investidura de Moreno si no es con Vox entrando en el Gobierno autonómico, como ha ocurrido en Castilla y León conMañueco.
En cuanto al otro gran aspirante,Juan Espadas(PSOE), también sostuvo que busca gobernar en solitario, pero él sí se mostró más abierto a buscar una «mayoría suficiente»: “Hace falta un PSOE que pare a la ultraderecha», dijo, sin cerrarse a pactar con la izquierda con la que también gobierna el PSOE a nivel nacional.
Hubo pocos anuncios y propuestas, y Moreno dejó claro su buena sintonía con sus socios de Ciudadanos, representados allí por el vicepresidente de la Junta,Juan Marín. Por otra parte, Olona protagonizó los momentos más tensos y las confrontaciones. Temas como la violencia de género o la vinculación entre inmigración y delincuencia fueron otros de los motivos de choque entre los partidos, sobre todo de Vox con las izquierdas.
Inmaculada Nietode la coalición izquierdista Por Andalucía (IU, Podemos, Más País…) dijo estar dispuesta a pactar con el PSOE y con Adelante Andalucía, el partido izquierdista y andalucista deTeresa Rodríguez, para evitar un «gobierno del PP con la extrema derecha» que sería «muy negativo».
Marín de Ciudadanos se limitó a pedir que se reedite al fórmula de gobierno de estos años, con el PP: «O reeditamos este gobierno, que ha sido el mejor de esta comunidad autónoma, o va a haber lío, bronca y follón”.
La gestión de la sanidad pública hizo que los candidatos se enfrentaran por sus diferencias de criterio. Espadas acusó a Moreno de despedir a «8.000 sanitarios este pasado otoño y se siguen suprimiendo aulas educativas en municipios rurales o en barrios, en este caso de familias con rentas más bajas». Moreno se defendió reivindicando que «en 3 años y medio hemos hecho más que en una década» de gestión socialista.
Olona, por su parte, prometió que Vox «meterá una tijera de podar para cortar la administración del PSOE», ya que consideró que este partido creó un «cortijo» tras 37 años de gobierno.
Espadas defendió que «cuando habla de tijeras y motosierras se refiere a empleados públicos”, pidiendo para ellos “respeto” sin «espectáculo» y «provocaciones».
Pero sin duda los choques más destacados tuvieron lugar entre Olona y las candidatas de izquierda. Teresa Rodríguez de Adelante Andalucía calificaba a Vox de «brazo político delterrorismo machista, el partido de los maltratadores». Olona dijo estar orgullosa de escuchar sus ataques y que sus adversarios representaban «el puro hembrismo», que se basa «en el feminismo patológico hacia el varón».
Sobre inmigración, Olona criticó el «efecto llamada» que «atrae»inmigrantes a Andalucía, vinculándolo con la delincuencia: «Nunca una mujer, una persona homosexual ha caminado con tanta inseguridad por las calles de Andalucía por sus políticas de efecto llamada a la inmigración». Espadas llegó a hablar de actitud «xenófoba» pero Rodríguez fue a más y la llamó «racista».
Tras este primer debate, loscandidatos se volverán a ver las caras en otro el lunes 13 de junio, esta vez en ‘Canal Sur’.
Esta noche había un guion marcado y el debate de RTVE no ha decepcionado. Elcordón televisivode algunas formaciones frente a Vox, el discurso sereno y sin entrar demasiado al trapo de Juanma Moreno, los lemas nacionales de Macarena Olona, que ha generado algunos de los momentos de más tensión.
Minutos antes de que comenzase la noche un asesor popular dejaba un enorme taco de papeles sobre el atril deJuanma Moreno, el programa y varias infografías. El presidente los ha aprovechado: ha repetido una y otra vez gráfica en mano los datos de crecimiento del empleo, de rebajas fiscales, los 280.000 nuevos contribuyentes en Andalucía. No ha entrado a confrontar con Vox y le ha dicho que «yo lo que necesito es que usted crea en Andalucía de verdad».
Juan Espadasno ha desaprovechado la oportunidad de remarcar esa posibilidad. “Los ciudadanos tienen que elegir si quieren derechos o derechas”, ha alegado Juan Espadas. Le ha dicho al PP que no se va a abstener para que haya un gobierno con Vox y al mismo tiempo le pregunta al PP sidejaría gobernar al PSOEsi ganase. Y ha criticado una y otra vez una reforma fiscal que beneficia a quién más tiene.
Juan Marínha dejado una impresión muy positiva. Ha defendido con datos y argumentos la política desarrollada por el Gobierno andaluz, ha hecho el trabajo de responder a las críticas formuladas por el resto de partidos y se ha presentado en todo momento como la alternativa “útil” frente a la “bronca” que supondría la llegada de la extrema derecha, advirtiendo que no va a apoyar ningún acuerdo con Vox y tampoco con el PSOE. También ha protagonizado algún rifirrafe con la candidata de Vox, que ha llegado a llamarle “felpudo de Moreno”.
Inmaculada Nietoha ido de menos a más. En su línea, de discurso tranquilo y voz suave, ha acusado al PP de defender “políticas antiguas”, ha acusado a Moreno de mentir y ha reivindicado una y otra vez una mejora de los servicios públicos con tiempo para defender incluso las políticas de la ministra Yolanda Díaz.
Macarena Olonaha empezado hablando suave pero se ha autoenmarcado en el papel del que le acusaba Marín. Lo ha interrumpido en su discurso hasta el que el moderador le ha advertido de que se iba a quedar sin tiempo, ha hablado de la banda del Word Perfect, ha lanzado los mensajes habituales de Vox en clave nacional (recibiendo las críticas del resto por esa falta de alusión a Andalucía) sobre la inexistencia de la violencia de género, contra los “chiringuitos feministas” que pintan bancos de colores y ha reclamado la expulsión inmediata de los inmigrantes irregulares.
El habla rápida deTeresa Rodríguezle ha impedido transmitir de una forma más eficaz su discurso, pero ha enumerado una buena parte de sus puntos del programa. Justicia fiscal, industrialización sostenible, refuerzo de los servicios públicos. Y no le quedaba más remedio que contrarrestar el discurso de Olona, a la que ha recordado que “debe al feminismo” estar hoy en el debate y ha llegado a acusar a Vox de ser “el brazo político del terrorismo machista”.


