La sede del PP, un hervidero de rumores y de tensiones. Presiones a Rajoy para que cambie varios ministros e incluya al catalán Josep Piqué
Grupo DiarioCríticoFernando Jáuregui17/09/2013.-La sede del Partido Popular, en la madrileña calle Génova, es un hervidero de rumores y de tensiones. La reanudación de los ‘maitines’ en torno aMariano Rajoyevidencia el deseo del presidente del partido y del Gobierno de retomar un control personal de lo que pasa en la formación que sustenta al Gobierno y en el Gobierno mismo. Y lo primero que ha quedado en evidencia es una cierta pérdida de peso de la secretaria general,María Dolores de Cospedal, como enlace entre el Ejecutivo y el partido; ciertamente, las malas relaciones entre la secretaria general, persona influyente y muy cercana a Rajoy, y la vicepresidentaSoraya Sáenz de Santamaría, no facilitan esta coordinación, que habrá de ser asumida cada vez más personalmente por el propio presidente. Pero también se han detectado voces internas de decepción de las tareas de Soraya Sáenz de Santamaría como ‘número dos’ en el Ejecutivo.


