Es necesaria la apertura del crédito y ésta probablemente se haga de forma progresiva comenzando con el apoyo al sector empresarial, siguiendo el consumo y terminando en el sector inmobiliario, dice Gandarias director de pisos.com
El número de hipotecas constituidas sobre viviendas se situó en 211 en abril en Cantabria, lo que supone un descenso del 39% respecto al mismo mes del año anterior, la cuarta caída más elevada por comunidades tras las de La Rioja (56,2%), Castilla y León (41,1%) y País Vasco (39,5%), y casi 21 puntos superior a la media, según los datos difundidos este miércoles por el Instituto Nacional de Estadística (INE).
Sin embargo, respecto al mes anterior, se ha producido un repunte en Cantabria del 28,7%, el quinto más elevado por comunidades, y 21,1 puntos superior al del conjunto del país.
Manuel Gandarias, director del Gabinete de Estudios depisos.com, aclara sobre la estadística de Hipotecas hecha pública hoy por el INE:
Aunque el porcentaje de caída interanual recogido en abril es mucho menos abultado que el de marzo, las cifras siguen poniendo de manifiesto la cronificación de la tendencia a la baja de la concesión de hipotecas. El estado de salud de la financiación para compraventas es ciertamente preocupante, ya que es un factor fundamental para que las transacciones se lleven a cabo. En el corto-medio plazo no se prevé una mejora para las viviendas ajenas a las entidades, ya que el grifo solo se está abriendo para liberar los excedentes inmobiliarios de las mismas.
Que el importe medio de las hipotecas siga por debajo de los 100.000 euros demuestra, no solo demuestra que los pisos son más baratos, sino que la cantidad financiada por las entidades cubre una parte muy reducida del valor de la vivienda. Esta situación es positiva de cara al nivel de endeudamiento, que resulta mucho menor que antes, pero no hay que perder de vista el alza de los tipos de interés, que no responde a la subida del Euríbor (que está en los niveles más bajos de su historia), sino de la subida de los diferenciales. Esta situación puede transformar a los compradores de hoy en los hipotecados con problemas para cumplir con sus cuotas mañana.
Es necesaria la apertura del crédito y ésta probablemente se haga de forma progresiva comenzando con el apoyo al sector empresarial, siguiendo el consumo y terminando en el sector inmobiliario. Habrá que esperar a que el stock en manos de las entidades se reduzca, algo que dependerá de una mayor caída de precios y de la progresiva revitalización de la economía en general.


