En la jornada han participado asociaciones y federaciones de comerciantes y consumidores, así como de la Federación de Autónomos, Asociación Cántabra de Empresa Familiar, CEOE-CEPYME, Cámara Cantabria y Cámara de Torrelavega
La Consejería de Innovación, Industria, Turismo y Comercio a través de la Dirección General de Consumo y Comercio ha llevado a cabo el «II encuentro de consumidores y comerciantes» en el que se ha debatido la economía sumergida y sus efectos negativos frente a la permisividad social que lleva esta práctica económica.
La jornada ha contado con la asistencia de las directoras de Comercio y Consumo y de Trabajo, Ana España y Rosa Castillo, respectivamente, más la profesora de Economía Financiera de la Universidad de Cantabria, Belén Díaz.
Ana España y Rosa Castillo han coincidido en destacar la «necesaria concienciación» que hay que despertar entre la población contra estos comportamientos por sus repercusiones dañinas a la sociedad.
Ana España ha añadido que «la tolerancia de los ciudadanos hacia estas prácticas es muy grande y probablemente por el desconocimiento que existe respecto a las consecuencias que tiene para todos. Es vital que tomemos conciencia que la economía sumergida nos hace daño a todos.»
La directora de Comercio y Consumo ha dicho que «es de gran importancia llevar a cabo acciones educativas de la población, incluidos los escolares, para luchar contra la permisividad que ampara socialmente esta práctica. Además, el consumidor de economía sumergida tiene que saber que no puede exigir sus derechos básicos, como estar protegido, reclamar o presentar una denuncia, a la hora de adquirir bienes y utilización de servicios, con lo que lo barato le sale muy caro.»
Se ha citado el informe del Parlamento Europeo, de 2008, sobre la intensificación de la lucha contra el trabajo no declarado y sus consecuencias, más los beneficios sociales asociados a su eliminación, donde se planteaba la necesidad de aumentar la sensibilización sobre este problema y los riesgos y costes relacionados para todos, más el presentado recientemente por técnicos del Ministerio de Hacienda «La economía sumergida pasa factura» en el cual se reconoce que el problema es mayor, con menos pagos a la Seguridad Social en relación a las pensiones o el seguro de desempleo, cuando no se condena este tipo de práctica.
Ana España, ha manifestado que «es necesario concienciar a los ciudadanos, incluso desde pequeños, sobre los perjuicios que estas prácticas conllevan para todos y luchar contra los valores de permisividad que han amparado socialmente estos comportamientos.»
En la jornada han participado representante de asociaciones y federaciones de comerciante y consumidores, así como de la Federación de Autónomos (ATA), Asociación Cántabra de Empresa Familiar (ACEFAM), CEOE-CEPYME, Cámara Cantabria y Cámara de Torrelavega.


