El Noja, a la contra y sin pasar apuros, redondeó el 1-5 a diez minutos del final. Duro correctivo para un Coruxo irregular.
Especial para Cantabria24horas.com
Encajar un 1-5 en casa es difícil de digerir. Como también lo es intentar levantar un 0-2 en contra cuando solo han transcurrido siete minutos de partido. Y eso fue, precisamente, lo que le sucedió al Coruxo ayer. A los dos minutos el Noja ya había inaugurado su marcador, y a la media hora el resultado era 0-3 con un equipo local inoperante y un visitante que dominaba a placer.
Porque los de O Vao no fueron capaces de imponerse en ninguna faceta del juego a un rival más intenso, presionante y que ganaba cada disputa. Con el viento a favor, a los cántabros les bastaba con mantenerse bien colocados y salir a la contra. Eran letales, aunque bien es cierto que el 0-3 fue de penalti dudoso.
Solo un cabezazo de Chaco al borde del descuento consiguió recortar distancias. Y aunque tras regresar del vestuario Antonio Gómez quemó las naves y dio entrada a Besada, Reguero y Pedro Vázquez, el partido siguió el mismo discurso. Los de O Vao salieron más intensos y tuvieron más llegada, pero fue un espejismo. El Noja, a la contra y sin pasar apuros, redondeó el 1-5 a diez minutos del final. Duro correctivo para un Coruxo irregular.


