Su obra La mística de la feminidad transformó la vida de millones de mujeres, incluido el de su autora, ganadora en 1964 del premio Pulitzer.
Y, justamente del hogar, fue de donde Friedan quiso que las mujeres, si lo deseaban, pudiesen salir para participar del mundo por sí mismas y no solo a través del marido y los hijos.Una mujer debe poder decir, y no sentirse culpable al hacerlo, quién soy, y qué quiero hacer en mi vida. No debe sentirse egoísta y neurótica si quiere alcanzar metas propias, que no estén relacionadas con su esposo e hijos. Por eso es que cofundó y lideró varias organizaciones, la más importante,National Organization for Women(NOW), que reivindicaba la igualdad de oportunidades entre hombres y mujeres en todos los ámbitos, especialmente en el trabajo (Friedan, madre de tres hijos había sido despedida al quedar embarazada). NOW luchaba contra la desigualdad factual, no de derecho. Las leyes amparaban a las mujeres, pero los prejuicios y las discriminaciones directas e indirectas estorbaban su libertad.La mística de la feminidad, había echado a rodar una revolución imparable y Friedan se había vuelto una activista mundialmente célebre.
En 1993 escribióLa fuente de la edad(por contraposición a la fuente de la juventud). En Occidente, la esperanza de vida había crecido y la vejez tornado novedosamente larga. Friedan cuestionó las creencias culturales sobre la menopausia, pero también sobre la vejez en ambos sexos. Fue, pues, pionera en la gerontología feminista o de género porqueLa fuente de la edadrepiensa a hombres y mujeres más allá de la identificación con su etapa y capacidad reproductoras. Hoy este planteamiento nos parece obvio, pero a principios de los noventa, la narrativa cultural de la vejez (incluso lo que consideramos vejez) difería mucho de la actual. Le interesabadescubrir qué hace que algunas mujeres y hombres continúen creciendo y desarrollándose después de los sesenta(sic)Mientras otros decaen. Friedan también modificó la percepción social de la senectud.


