Policía Nacional y policías locales velan por el cumplimiento de esta norma y de otras de carácter sanitario.
De viernes a domingo alrededor de centenar y medio depersonas se han ido para casa con una denuncia por saltarse el toque de queda. La Policía Nacional y las policías locales han intensificado este fin de semana los controles «para tratar de evitar desplazamientos indebidos fuera del término municipal de residencia, además de velar por el cumplimiento del resto denormas sanitarias». De esta manera, unas cien personas se han visto denunciadas por las rondas de vigilancia policial al circular por la calle más tarde de las diez de la noche, hora en la que arranca el toque de queda en Cantabria desde el pasado sábado.
Los infractores se enfrentan a multas que oscilan entre los 600 a los 30.000 euros, con lo que el desliz, o elescaqueoles puede salir muy caro. Por otro lado, también se sancionó a jóvenes por hacer botellón en la vía pública o por no usar la mascarilla o hacerlo de forma inadecuada.


