Los juzgados ya tienen las primeras demandas de los empleados salientes. El dirigente recibió dos ‘extras’ hasta equiparar su sueldo al de Vicente Arce. INFORMACIÓN APARECIDA HOY EN EL MUNDO CANTABRIA
EL MUNDO CANTABRIA/JESÚS LASTRA / Santander.-La fragilidad de los balances económicos de Comisiones Obreras ha precipitado una catarata de acontecimientos en el seno interno del sindicato en los últimos meses. El que fuera secretario general durante años, Vicente Arce, presentó su dimisión al Consejo el 9 de julio al no poder asumir algunas de las medidas incluidas en los presupuestos, entre ellas la reducción del 50% del déficit con cargo a las partidas destinadas a los emolumentos de la plantilla, recortes que finalmente cristalizaron en septiembre en un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supuso la salida de once trabajadores.
Esos cambios internos también propiciaron que el máximo órgano de la organización aprobase al tiempo los complementos salariales para miembros de la Ejecutiva, incentivos recogidos en las consignaciones y de los que se benefició el actual mandamás de CC OO, Carlos Sánchez.
Según varias fuentes del sindicato consultadas por este periódico, entre ellas miembros del Consejo, en la cita de julio se dio el visto bueno al sobresueldo para equiparar a Sánchez con un técnico nivel 1 según el convenio de la entidad.
El secretario general explicó ayer a este periódico que estos emolumentos añadidos, «incluidos en los presupuestos» autonómicos, se acordaron a nivel nacional y para todo el territorio español en 2011, que lo declara al fisco con el pertinente IRPF y que no aplicarlo en Cantabria sería «una discriminación ». Una vez designado máximo responsable sindical obtuvo un segundo complemento para «equiparar mi sueldo al de Vicente Arce», técnico nivel 2, 15 pagas a razón de 2.088 euros.
ContradiccionesEl devenir de los acontecimientos en Comisiones Obreras provocó que estosincrementos de los estipendios de Sánchez, todos ellos dentro de la más estricta legalidad, fuesen en paralelo al diseño por parte del sindicato del ERE, expediente que abrió un cisma en la organización tanto por su aplicación –el acuerdo del Consejo era reducir déficit rebajando nóminas– como por los criterios de selección de los damnificados y la forma de actuar de la empresa, «contraria a todo lo que propugna CC OO cuando ella negocia otras reestructuraciones », añaden fuentes sindicales.
Las identidades de los despedidos sí que abrieron ciertas llagas en la plantilla pues tuvieron que abandonar su puesto de trabajo, entre otros, una mujer viuda, trabajadores con tres décadas de trayectoria en el sindicato y empleados mayores de 50 años, así como personal con reducción de jornada, según las mismas fuentes. A esto hay que añadir ciertos comportamientos que parecen opuestos a las exigencias que normalmente lleva a cabo Comisiones Obreras en su papel de interlocutor con empresas cuando éstas pergeñan despidos, entre ellas, la no presentación de las cuentas de la organización que sustentasen las drásticas medidas a adoptar.
Que la polémica por la reestructuración sindical sigue viva lo evidencia que ya se hayan presentado en el juzgado las primeras demandas de los trabajadores salientes alegando, entre otros motivos, caja única, confusiónde empresa y grupo de empresas, esto es, que CC OO en Cantabria funciona como un único ente más allá de las federaciones.


