Del mar a la lonja, y de la lonja a la mesa, las Cofradías de Pescadores de Cantabria con su buen hacer vienen atesorando, por un lado, el valor en especies de nuestra costa, a la vez que el sector dispone de una moderna flota.
La Consejería que cuenta con las competencias de Pesca y Alimentación ha impulsado durante el mes de marzo una campaña sobre la importancia de las lonjas de pescado, infraestructuras que vienen poniendo en valor la Consejería y las Cofradías de Pescadores.
En los puertos pesqueros de Cantabria desembarcan cada día en sus labores de faenar los barcos que traen cada día pescados y mariscos de una enorme calidad y valor nutritivo.
Capturados con artes tradicionales, los extraordinarios productos del Cantábrico llegan frescos al consumidor con todas las ventajas que ello supone para una dieta sana, variada y sabrosa.
Del mar a la lonja, y de la lonja a la mesa, las Cofradías de Pescadores de Cantabria con su buen hacer vienen atesorando, por un lado, el valor en especies de nuestra costa, a la vez que el sector dispone de una moderna flota que trae a puerto gran parte de las capturas que se desembarcan en Cantabria. En consecuencia, una granvariedad de especies que permiten un sinfín de posibilidades gastronómicas.
La principal garantía de actividad comercial de las lonjas es contar con una flota pesquera fuerte como la de Cantabria que cuenta con 133 barcos repartidos entre ocho puertos pesqueros, dedicando todo este potencial a aprovechar al máximo todas las pesquerías que posibilita el mar Cantábrico.
En este sentid se destaca la potente flota de altura, ubicada en Santander, que surte a las lonjas de especies de gran profundidad, como la merluza, los besugos, los rapes, los congrios o los salmonetes, y la flota que se reparte por todos los puertos de la comunidad para conseguir una gran variedad de especies, como los salmonetes de roca, las lubinas, las doradas, el cabracho o las rayas.
Otra importante flota es la de los cerqueros, que se encargan de conseguir en cada costera bocartes, sardinas, verdeles o chicharros, así como los barcos que cada mes de junio se encargan de capturar el atún blanco o bonito del norte. Otro sector extractivo es el del marisco, que se encarga de surtir a las lonjas de pulpo, chocos (jibias), almejas, ostras y percebes.
CALIDAD GARANTIZADA
Por otra parte, la Guardia Civil y los inspectores de Pesca del Gobierno de Cantabria realizan frecuentemente campañas para controlar la comercialización de pescado y marisco en épocas de gran impacto en el consumo, un dispositivo que busca detectar en la venta minorista y en los distribuidores el incumplimiento de la normativa sobre etiquetado, bien por no tener la información requerida, por ser errónea o por haber sido adquirido fuera de los conductos establecidos. De esta manera se garantiza que la pesca que pasa por lonja y termina en otros circuitos comerciales, es sana y de calidad controlada y contrastada.
Con estas acciones se pretende reducir la venta de productos pesqueros por vías irregulares, contribuyendo a la disminución del furtivismo y protección de la salud pública. Pero, sobre todo, la garantía de que ese pescado ha pasado por las lonjas y, por tanto, ha sido recogido por las barcos pesqueros de Cantabria.


