Reindustrializar Cantabria no es misión de un solo Gobierno, es una labor estratégica que abarca más de una Legislatura. El problema es «30 años de desprecio a la Cantabria industrial».
La Unión censuró las declaraciones del Presidente Regional de Cantabria, Ignacio Diego, en las que aludía a las protestas de quienes pierden su empleo en Torrelavega, como la causa de la falta de atracción de nuevas industrias, “ese no es el problema, el problema es 30 años de desprecio a la Cantabria industrial”.“Mientras se queja, el Gobierno está utilizando dinero público para promocionar que al menos 30 empresas se vayan de Cantabria”, denunció Rafael Sebrango, Presidente de la formación, “de qué se lamenta el Presidente, si él actúa para que cierren empresas en Cantabria y se vayan”, lamentó.“Cantabria tiene la imagen exterior de ser un Balneario”, se quejó, “no la de una región para hacer inversiones industriales”, y además “no hemos hecho nada en 30 años por reindustrializarnos, sino todo lo contrario”.LA UNIÓN (LU) acusó al Gobierno de “traicionar con dinero público al interés general de Cantabria”, ya que “organiza la huída de empresas al extranjero”.En este sentido relató que el Gobierno Regional ha promocionado las actividades en Cantabria de la AMDI (Agencia Marroquí de Desarrollo de Inversiones).Esta Agencia gubernamental de Marruecos “ha logrado que el Gobierno Regional le ponga en suerte a 30 empresas de Cantabria para que cierren aquí y se marchen a Marruecos”.En la presentación de la expedición a Marruecos “comandada por el Gobierno Regional”, que se desarrollará entre el 11 y el 15 de Noviembre, “se ha invitado a estas empresas a que trasladen su producción, abandonando Cantabria.La AMDI y el Gobierno Regional de Cantabria han publicitado a los empresarios las siguientes ventajas “un salario mínimo interprofesional de sólo 208 € al mes, y unos costes laborales totales, inferiores en un 67% a España, y en un 32% a Turquía”.Asimismo, continúan relatando desde LA UNIÓN (LU), resaltaron en la jornada de divulgación “una presión fiscal y unos costes de transporte marítimo inferiores a los de Cantabria”.Además “ofrecieron a los empresarios de Cantabria ayudas directas a la inversión, vacaciones fiscales del impuesto sociedades, y exención de impuestos por gastos de establecimiento”.“Cantabria debe captar inversiones del exterior, pero lo que nunca debe hacer es ayudar a la deslocalización de nuestras empresas, eso es un suicidio”, apuntilló Sebrango.“El Gobierno debe rectificar urgentemente”, y lo que debe es “abandonar el hecho sangrante de usar nuestro dinero público para ayudar a las inversiones en Marruecos”.“Reindustrializar Cantabria no es misión de un solo Gobierno”, finalizaron “es una labor colectiva y sostenida en el tiempo, más allá de lo que dura una Legislatura”, y por lo tanto “necesita un acuerdo estratégico de toda la clase política, sindical, empresarial, y social”, y mientras “esto no se entienda no hay nada que hacer, aunque regalemos el terreno”


