«Nos queda legislatura, mucho por hacer y un año y medio para seguir tomando medidas que beneficien a la ciudadanía», insistió.
A pesar de que elGovernno quiere seguir esperando el compromiso de un encuentro entre el presidente del Gobierno,Pedro Sánchez, y el catalán,Pere Aragonès, que el primeropropuso al segundo durante un actoeconómico en Barcelona la pasada semana, el Ejecutivo central descarta un adelanto electoral en palabras del ministro de Presidencia, Félix Bolaños.
La consellera de Presidencia de la Generalitat,Laura Vilagrà, exigió en una entrevista en RNE que esta reunión sea lo antes posible y que sirva para arreglar la situación tras estallar el escándalo del espionaje al independentismo catalán: «La situación esmuy crítica y muy grave».
Vilagrà expresó que su Ejecutivo espera que la reunión «sea pronto porque tenemos queesclarecer muchos elementos» y además de exigir responsabilidades ya sea en el Gobierno central o el CNI, pidió «la garantía de que esto no va a volver a pasar, porque las intercepciones de comunicación son un hecho muy grave».
Asegura además que, pese a lo dicho en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso la directora del CNI,Paz Esteban, la mayor parte de los casos de espionaje a independentistas fue sin autorización judicial. Estebansólo reconoció 18, por lo que el resto quedaron en una total incógnita.
Vilagrà no da importancia al lugar, Barcelona o Madrid, sino los tiempos y el contenido, esperando queSánchez ofrezca a Aragonès»todas las explicaciones» necesarias y que éstas que sean «esclarecedoras», ya que el ahora president catalán también fue espiado conPegasus, con autorización judicial, cuando era vicepresidente deQuim Torra.
El Govern explica que no ha obtenido “respuesta ninguna” hasta ahora y quiere “quién empezó las escuchas”, el motivo y quiénes conocían esta operación.
No duda de la versión oficial dada por el Gobierno de Sánchez sobre queno conocía los casos de espionaje, pero entonces quiere que se explique y lo demuestre con informes, asegurando que no es una cuestión de fe.
No descartó ni confirmó que la legislatura peligre en Madrid por los apoyos nacionalistas catalanes y tampoco quiso confirmar una noticia ofrecida por ‘El Periódico’ que asegura que Carles Puigdemont se entrevistó con un ex diplomático ruso el día antes de la Declaración de Independencia de 2017.
El ministro de la presidencia,Félix Bolaños, ha acudido al programa ‘LaSexta Noche’ y entre los asuntos tratados, elescándalo de Pegasusse ha llevado parte del protagonismo.El ministro ha insistido en que no peligra la legislatura tras la controversia del espionaje y ha descartado por completo un adelanto electoral.
Ha recalcado quepese a todo el «ruido» y las «dificultades» que se están viviendo en el Ejecutivo, no considera que peligre la coalición con Unidas Podemos.Ha recalcado que pese a encontrarse en el «Parlamento más dividido de la historia», el Gobierno ha logrado sacar adelante 139 iniciativas legislativas, «todo lo que se lleva al Congreso», ha puntualizado.
Su apuesta ante estos días de polémica es»diálogo» y «transparencia», ha remarcado. Al ser preguntadosobre si habrá dimisiones por el espionaje, el ministro no ha concretado naday se ha limitado a responder que en este momento están en la fase de dirimir u esclarecer qué es lo que ha ocurrido exactamente.
Bolañosse ha mostrado muy crítico con laactitud del Partido Populary ha señalado que «en vez de pedir elecciones anticipadas», el partido de Alberto Núñez Feijóo «debería pedir perdón».
«Nos queda legislatura,mucho por hacer y un año y medio para seguir tomando medidasque beneficien a la ciudadanía», insistió. El ministro lamentó «decepcionar» al líder popular, pero se preguntó por qué los populares votaron que no a la medida para rebajar 20 céntimos el combustible, al decreto para las ayudas a Ucrania o a la reforma laboral.
En su opinión, su negativa responde a que»la oposición de Feijóo no es contra el Gobierno, es contra la ciudadanía», afeó. Critica que «creyendo que desgastan al Gobierno, hacen daño a la ciudadanía», motivo por el que considera que el PP actúa de una manera «irresponsable».



