El extesorero del PP afirma que el dinero se entregaba en bolsas, maletines o maletas en el despacho del tesorero Álvaro Lapuerta en la calle Génova y en presencia de Bárcenas.
EL MUNDOdestaca que pocos días antes de ingresar en prisión, el extesorero del PP, Luis Bárcenas, mantuvo una conversación con el director del periódico, Pedro J. Ramírez en la que le explicó en el transcurso de una larga conversación que durante al menos los últimos 20 años el PP ha estado financiándose de forma ilegal, recibiendo donaciones en metálico de constructores y otros empresarios que a su vez obtenían adjudicaciones o contratos de las administraciones gobernadas por el partido. Elmodus operandicomenzaba a partir del testimonio de uno de los donantes. El dinero se entregaba en bolsas, maletines o maletas en el despacho del tesorero Álvaro Lapuerta en la calle Génova y en presencia de Bárcenas, en calidad de gerente.
Ambos contaban los billetes y los metían en la caja fuerte. Cuando el donante abandonaba el despacho, Lapuerta extraía de la cartera de mano una tarjeta de visita y en el reverso escribía con letra diminuta el nombre y la cuantía de la entrega. Bárcenas hacía otro tanto en un libro de caja con sus correspondientes renglones. Periódicamente Lapuerta cotejaba las tarjetas que siempre llevaba encima con las anotaciones de Bárcenas y, al hallarlas conformes, las certificaba con el correspondiente visé en el margen. Al día siguiente de la entrega o como mucho durante la semana posterior Lapuerta llamaba al ministro, secretario de Estado, presidente, consejero autonómico, alcalde o concejal competente en el asunto que afectaba al donante. Según Bárcenas, siempre recurría a la misma literalidad: «Qué tal? Soy Álvaro Lapuerta. Te va a llamar fulanito. Tengo interés en que lo recibas. No conozco el tema del que te va a hablar. Sólo te pido que seas amable y te tomes un café con él». Todos sabían que era el tesorero el que llamaba.
Parte del dinero entregado se ingresaba en las cuentas bancarias del partido, parte se destinaba a pagar en negro el sobrecoste de las campañas electorales para eludir la fiscalización del Tribunal de Cuentas y otra parte se quedaba en la caja fuerte y era utilizado para «otros fines». Los pagos subsiguientes se realizaban también en efectivo, apuntando Bárcenas cada salida de dinero en las mismas hojas cuadriculadas en las que figuraban las entradas. Eso es lo que reflejanpapeles de Bárcenas, elaborados por el gerente de su puño y letra a lo largo de los años. Según Bárcenas, el principal y más recurrente de esos «otros fines» era el pago trimestral de sobresueldos en metálico al presidente, secretario general y vicesecretarios generales del partido. Cuando el PP estaba en la oposición las entregas se hacían en los despachos de la propia sede. En el periodo en el que estaba en el Gobierno, Lapuerta acudía con los sobres a los ministerios u otras dependencias oficiales. Según Bárcenas el pasado enero le dejó los papeles a su amigo el abogado Jorge Trías para que se los guardara ante un eventual registro domiciliario. Según él, Trías dijo que eran una bomba» traicionó su confianza, hizo fotocopias y se las pasó al diarioEL PAÍSa pocos días de queEL MUNDOdesvelara el pago sistemático de sobresueldos en metálico. Bárcenas optó por difundir un comunicado negando irregularidades en el PP pero sin desmentir la autoría de los documentos. Según él, el presidente Rajoy le envió un SMS diciéndole que «entendía» su decisión, que estuviera «tranquilo y sereno» y que al día siguiente le llamaría.
EL MUNDO 1, 4, 5
UNA DE LAS CONFESIONES RECOGIDAS POR PEDRO J.
«Luis Bárcenas me explicó que durante al menos los últimos 20 años el PP ha estado financiándose de forma ilegal,recibiendo donaciones en metálico de constructores y otros empresariosque a su vez obtenían adjudicaciones o contratos de las administraciones gobernadas por el partido.
El modus operandi comenzaba de forma muy similar a la descrita por Casimiro García-Abadillo el 4 de febrero en El Mundo, a partir del testimonio de uno de los donantes.
El dinero se entregaba en bolsas, maletines o maletas en el despacho del tesorero Álvaro Lapuerta en la calle Génova y en presencia de Bárcenas, en calidad de gerente. Amboscontaban los billetes y los metían en la caja fuerte, bromeando a menudo sobre si se fiaban el uno del otro o no. Cuando el donante abandonaba el despacho, Lapuerta extraía de la cartera de mano una tarjeta de visita y en el reverso escribía con letra diminuta el nombre y la cuantía de la entrega. Bárcenas hacía otro tanto en un libro de caja con sus correspondientes renglones.
Parte del dinero entregado se ingresaba en las cuentas bancarias del partido, parte se destinaba a pagar en negro el sobrecoste de las campañas electorales para eludir la fiscalización del Tribunal de Cuentas yotra parte se quedaba en la caja fuerte y era utilizado para otros fines. Según Bárcenas, el principal y más recurrente era el pago trimestral de sobresueldos en metálico al presidente, el secretario general y vicesecretarios del partido».
El artículo relataconversaciones de Bárcenas con el presidente Rajoyen las que el ex tesoreroseñala directamente a la secretaria general María Dolores de Cospedaly el presidente promete que no le dejarán solo y termina con una advertencia:
«Bárcenas me contó que lo hasta ahora publicado no es sino una pequeña parte de la documentación que obra en su poder. Mayor aún sería la trascendencia, de acuerdo con su versión, de otros documentos y discos duros que probarían la sistemática financiación ilegal de las campañas del partido»
OTRAS VALORACIONES
Según recoge ‘El Mundo’, Bárcenas ha confesado que al menos los últimos 20 años el PP ha estado financiándose de forma ilegal, recibiendodonacionesen metálicos deempresariosque obteníanadjudicacionesde las administraciones gobernadas por el partido. El dinero recibido, añade el diario, se ingresaba en cuentas del partido, parte se destinaba apagar en negroel sobrecoste de las campañas electorales y otra quedaba en la caja fuerte para «otros fines». Esos «otros fines» eran, según elextesorero, el pago trimestral desobresueldosen metálico al presidente del partido, al secretario general y a los vicesecretarios generales. Mientras el PP estuvo en la oposición, esos pagos, que hacíaÁlvaro Lapuerta, se hacían en la sede del partido en la calle Génova de Madrid. Cuando alcanzó el Gobierno, Lapuerta llevaba los sobres a ministerios y dependencias oficiales.
Todo este entramado saltó a la luz pública, cuenta Bárcenas, por una traición de su amigoJorge Trias Sagnier. Bárcenas le dejo los papeles de la contabilidad B para que se los guardara ante un eventual registro pero este lasfiltró a ‘El País’.A partir de ahí, explica el diario, el PP maniobró para intentar frenar el escándalo. Ello incluyó llamdas del eurodiputado Gerardo Galeote, mensajes llamando a la calma deMariano Rajoyy gestiones de los exministros Michavila y Acebes. Tras ello Bárcenas negó ser el autor de los papeles. Pero ahora el extesorero confiesa que fue un falso desmentido.
Según ‘El Mundo’, además de los originales de los papeles filtrados por Trias, Bárcenas «conserva lacontabilidad Bde los años no publicados». En ella, añade el diario, hay «pagos en negro a dirigentes del PP, a un exdirigente del PSOE y a algún periodista». Según su versión, de mayor trascendencia seráin «otros documentos y discos duros que probarían la sistemática financiación ilegal de las campañas del partido». Aunque no quiso concretar, advirtió de que la divulgación de esos documentos «haría caer al Gobierno».
Sobre su patrimonio personal y sus cuentas en paraísos fiscales, Bárcenas insiste en que todo es «completamente lícito» y que «no tiene nada que ver» con el PP.
En sus confesiones no sale bien parada la número dos del PP,María Dolores de Cospedal. «La única irregularidad que yo he cometido en esta casa ha sido por esta señora», les dijo Bárcenas a Rajoy y a Javier Arenas. Alude, cuenta ‘El Mundo’, al cobro de una comisión de 200.000 euros por encargo del PP de Castilla-La Mancha a cambio de una contrata municipal en Toledo a una empresa cuyo presidente aparece en la lista de donantes del partido.


