El autor fue presentado por el concejal de Cultura, Roberto Ruiz Argumosa, asistiendo los tenientes de alcalde Alfredo Rodríguez y Luis Antonio Sañudo.
AYER, EN LA BIBLIOTECA FRANCISCO LLATA, de Liencres se presentó el libro»Pelayo, Liébana un reino entre montañas» del escritor y académico José Ramón Saiz que fue presentado por el concejal de Cultura, Roberto Ruiz Argumosa y acompañado de los tenientes de alcalde del municipio, Alfredo Rodríguez y Luis Antonio Sañudo.
Un acto en el que se cumplieron las restricciones que impone la actual pandemia y que se alargó durante hora y media por el interés del tema expuesto. Previamente al inicio de la conferencia, José Ramón Saiz tuvo palabras de reconocimiento y afecto al alcalde Jesús Ángel Pacheco, que situó a Piélagos entre los primeros cinco municipios de Cantabria y al que fuera presidente de la junta vecinal de Liencres y destacado concejal, Francisco Llata, cuyo nombre recibe la biblioteca de Liencres.
También tuvo palabras para la excelente idea del que fuera concejal Julián Fernández, que en los años noventa impulsó la oficina municipal de Liencres para acercar la capitalidad, Renedo, a esta pedanía, primera experiencia descentralizadora puesta en marcha en un municipio de Cantabria.
Recordó, por último, a Eduardo de la Pedraja (1838-1917), nacido en Liencres, que aportó mucho patrimonio a la cultura y a la investigación gracias a las adquisiciones que realizó.
Comenzando su conferencia, señaló que el acto cultural que se celebraba respondía a una promesa que hace un año realicé a doña María Antonia Viadero -aquí presente- que nos acogio con un grupo de amigos, gracias a la iniciativa de su sobrina Marina (también aqui presente) en su casa de Tordomar (Burgos) para visitar días después la importante bodega que regentan sus dos hijas, Yolanda y Carolina, de la firmaValduero, un vino de alta calidad de laD.O. Ribera del Duero. Maria Antonia vive en verano en La Arnía, y sus origenes están en Prezanes. Me encantó -dijo- cuando hace días visité su casa y en la finca encontré una gran piedra con un texto esculpido en recuerdo de sus antepasados, indicando que»así se hace historia y se honra con honor y cariño a los muertos».
Durante su conferencia, José Ramón Saiz afirmó que nadie puede hacer bandera del origen de Pelayo ya que históricamente se desconoce. «Nos gustaría afirmar -dijo- que fue lebaniego, pero en rigor historico no podemos hacerlo, como tampoco se puede afirmar que fuera asturiano», añadió. Se trata de «años oscuros» de nuestra historia ya que existen más fuentes y, por tanto, conocimiento sobre las guerras cántabras contra Roma que sucedieron ocho siglos antes que de todo lo que aconteciò en la vieja Hispania en las primeras décadas del siglo VIII.
Destacó el papel de Liébana como territorioseguropor su especial orografía en aquellos tiempos, relatando igualmente la figura de Pedro,Duque de Cantabria, que unió fuerzas con Pelayo con el matrimonio de «conveniencia» de sus hijos Alfonso y Hermesinda, reyes a partir del año 737. También se refirió en su conferencia aBeato de Liébana, que impulsó a Liébana como centro de cultura y religiosidad en ese siglo. Pidió una reflexión a los asistentes sobre las razones por las cuales la Iglesia -hace ya cinco siglos- concedió derechos jubilares a Liébana, siendo como es una institución que tiene más de dos mil años de historia.
Indicó que a medida que desde Liébana se fueron conquistando territorios de la antigua Asturias -sometida a los árabes que en Gijón tenían su gobernador militar- la corte pasó a Cangas de Onís, Pravia y, finalmente, Oviedo, pero siempre teniendo como origen Liébana como territorio independiente. Igualmente, a medida que se avanzaba se ponía fin a los reinos anteriores; así, el Reino de León dio por finiquitado al Reino de Asturias que tuvo una vigencia de aproximadamente siglo y medio.
Destacó que Covadonga fue unaescaramuzamás de las muchas que se sucedieron ya que los locales eran una minoría frente a los árabes, mucho más en número y mejor pertrechados. Calculó que atravesar el desfiladero de la Hermida por fuerzas a caballo por el río Deva ponía suponer unas ocho horas, con la posibilidad de sorpresas desde las alturas en forma deemboscadas.
En general, la conferencia fue seguida con mucha atención por el público asistente que llenó la sala guardando las distancias que la situación impone.
EL LIBRO SOBRE ALFONSO I Y HERMESINDA
El escritor y Doctor en Periodismo, José Ramón Saiz Fernández, también es autor de la obra –continuidad deEl Ducado de Cantabria– con el títuloAlfonso I y Hermesindaque coincide con el73º Año Jubilar Lebaniego. Con el sumario “XIII siglos de la Dinastía de Cantabria que surgió del Duque Pedro y de Pelayo” parte de la afirmación que hiciera en una de sus obras el historiador, archivero, arqueólogo, filólogo y bibliotecario Bernardino Martín Minguez, que nacido en la provincia de Palencia en 1849, falleció en el discurrir del siglo XX: “Liébana, esta glorísima región, fue la primera en alzarse contra los mahometanos. El primer grito de independencia, dado entonces, a Liébana pertenecía. Pelayo había nacido allí y estaba en aquellas riscosas montañas”.
En este trabajo editorial deEdiciones Los Cántabros, se da cuenta del matrimonio de Alfonso –hijo del duque Pedro de Cantabria- con Hermesinda –hija de don Pelayo-, con el fin de sumar fuerzas para combatir al invasor. Alfonso Iel Católicoque reinó entre 739 y 757, amplió las fronteras y como gran guerrero hizo frente a los árabes. Hermesinda, nacida en Cosgaya, fue hija del rey Pelayo, hermana del rey Favila, madre de Fruela I, tía de los monarcas Aurelio y Vermudo, suegra de Silo, madrastra de Mauregato y abuela de Alfonso IIel Casto, el gran rey de la Reconquista.
El autor, que es Académico Correspondiente de laRealAcademiadeHistoria, destaca en su trabajo que se cumplen, además, cien años del informe de laReal Academia de la Historiaque, reunida en junta, aprobó un informe, escasamente conocido, sobre el origen de la Monarquía Española que señala que “Los orígenes de esta nueva dinastía deben buscarse en la indómita Cantabria…y el verdadero tronco de los antiguos Monarcas de la Reconquista fue Pedro, Duque de Cantabria”.El dictamen tiene fecha 4 de abril de 1916, siendo firmado y ratificado por los académicos José Ramón Mélida Alinari (1856-1933), Manuel Perez Villamil (1849-1917) y Gabriel Maura y Gamazo (1879-1963). El 7 de abril el dictamen fue aprobado por unanimidad de la junta de académicos de laReal Academia de la Historia.
El índice de la obra –publicada en la página 239- es el siguiente: Introducción a cargo del autor; 1. El pueblo de los cántabros, su territorio; 2. El “pacto” de Cosgaya; 3. Liébana, elrefugiode Pelayo; 4. Hermesinda y Alfonso: laalianzade Pelayo y de Pedro, duque de Cantabria; 5. Reyes de laindómitaCantabria: el tronco familiar del duque Pedro y, finalmente, 6.Beato de Liébanaen la cultura de su tiempo.


