Una de las medidas cautelares que Anticorrupción ha pedido al juez es la retirada del pasaporte y la prohibición de abandonar el país del acusado, pues alerta de un importante riesgo de fuga
Ante la previsión de que no podrá ser juzgado antes de noviembre, cuando cumpliría cuatro años en prisión preventiva, el juez de la Audiencia Nacional,Manuel García Castellón, ha decretado la puesta en libertad del ex comisario José Manuel Villarejo.Pasadas las 18.30 horas, abandonaba la prisión de Estremera, y a las puertas, además de su mujer y su abogado, se concentraban los periodistas, a los que no ha dudado en dirigirse.
«Confío en que a partir de ahora pueda defenderme. Es la razón por la que me han tenido preso, para que no hablara. Por muchos maltratos y torturas que me han hecho, sigo vivo, es una putada para todos lo que lo han intentado, pero aquí sigo», ha manifestado Villarejo, antes de aseverar que «esa historieta de que iba a huir, ellos saben que es mentira».
Villarejo ha señalado que se va a dedicar a «descansar y a defenderme», al tiempo que ha defendido quesiempre que le han citado a declarar, ha comparecido, «hasta cuando mis amigos de Podemos me han preguntado, he respondido». El comisario jubilado ha pedido que se respete la presunción de inocencia y que se le llame «comisario y no ex comisario».»Las cloacas no generan mierda, la limpian», ha proclamado, antes de afirmar que «me han robado todo, pero no me pueden robar que siga creyendo en la justicia y que intente defenderme».
Una de las medidas cautelares que Anticorrupción ha pedido al juez es laretirada del pasaporte y la prohibición de abandonar el país del acusado, pues alerta de unimportante riesgo de fuga, algo que suabogado defensor, Antonio José García Cabrera, también ha negado.
El letrado también había pedido la liberación de Villarejo tras conocer la reafirmación de la Audiencia de la liberación por las tres causas separadas hasta el juicio y ha señalado en el escrito queno existe riesgo de fuga. Además, resalta que todo su patrimonio está siendo investigado en el proceso por lo que «minimiza» un «hipotético riesgo de fuga».
Subraya que el ex comisario tiene una residencia en Boadilla del Monte, donde vive su mujer y su hija menor, por lo que tiene un arraigo familiar importante y que su domicilio se encuentra cercano al juzgado, por lo que considera que «facilita su vigilancia y control».



