La llegada de los primeros menores extranjeros no acompañados al barrio de Mioño, en Castro Urdiales, ha provocado una rápida reacción entre parte de los vecinos de la zona, que en las últimas horas han comenzado a organizarse a través de redes sociales y grupos de mensajería para coordinar lo que denominan “patrullas ciudadanas”.
Según han trasladado varios residentes a Cantabria24horas, los primeros jóvenes habrían sido trasladados recientemente a este núcleo del municipio dentro del sistema de acogida impulsado por las administraciones. Aunque por el momento no se han facilitado datos oficiales sobre el número exacto de menores ni sobre el dispositivo previsto para su atención, la noticia se ha difundido con rapidez entre los vecinos del entorno.
Ante esta situación, varios grupos vecinales han empezado a coordinar rondas informales por distintas zonas de Mioño, especialmente durante las horas nocturnas. El objetivo, explican quienes participan en estas iniciativas, es “garantizar la tranquilidad del barrio y estar atentos ante cualquier situación que pueda generar problemas”.
La organización de estas patrullas se está canalizando principalmente a través de redes sociales, donde en las últimas horas han circulado numerosos mensajes llamando a los vecinos a mantenerse vigilantes y colaborar entre ellos.
Crece el debate vecinal en Castro Urdiales
La llegada de menores migrantes a Mioño reabre el debate que ya se había generado en Castro Urdiales en las últimas semanas tras conocerse los planes para habilitar recursos de acogida en el municipio.
Algunos vecinos consideran que la falta de información por parte de las administraciones está contribuyendo a aumentar la preocupación. “No sabemos cuántos han llegado ni cómo se va a gestionar todo esto”, señalaba uno de los residentes que participa en los grupos vecinales.
Otros ciudadanos, por su parte, consideran que la situación exige prudencia y piden esperar a que las instituciones aclaren oficialmente los detalles del dispositivo.
Un debate cada vez más presente en Cantabria
La cuestión de los centros de acogida para menores extranjeros no acompañados se ha convertido en uno de los asuntos que más debate político y social está generando en distintos municipios de Cantabria.
Diversas voces críticas denuncian que este tipo de decisiones se están tomando sin consultar previamente a los vecinos ni a los ayuntamientos afectados, lo que está provocando una creciente inquietud en algunas localidades.
Mientras tanto, en Mioño la conversación pública continúa creciendo en redes sociales, donde la noticia de la llegada de los primeros menores ha generado una intensa reacción entre los residentes.
A la espera de confirmación oficial por parte de las administraciones, la situación sigue siendo objeto de debate en Castro Urdiales, donde muchos vecinos reclaman mayor transparencia e información sobre el modelo de acogida y su impacto en el municipio.






