Su retirada ha puesto en evidencia a los gobernantes municipales que las han mantenido de forma obcecada sin motivo alguno.
Pero con la retirada del vallado perimetral del edificio del Tenis se ha demostrado, frente a los que se envuelven en un montón de palabras huecas para justificar el haberlo mantenido por más de nueve meses, que poner y quitar las vallas ha constituido poco más de una hora de trabajo de los operarios de TRAGSA.
Por tanto, la retirada de las vallas ha puesto en evidencia a los gobernantes municipales que las han mantenido de forma obcecada, sin motivo alguno, dado que el perímetro de seguridad de las vallas tenía sentido únicamente cuando se ejecutase la demolición.
Por ello desde el momento que la Sala de lo contencioso administrativo acordó paralizar dicha demolición hasta que no se desalojase el edificio del Tenis, ningún sentido tenía mantener dicho perímetro de Seguridad, a pesar de lo cual, la alcaldesa ha mantenido las vallas por más de nueve meses de forma innecesaria.
El tesón de Unidos x Laredo que viene solicitando reiteradamente esas vallas, debido, entre otras razones, a los problemas que ocasionan para el tráfico viario y el consecuente peligro que suponían su mantenimiento, al final ha dado sus resultados. Desde el equipo de gobierno del ayuntamiento de Laredo, incluso se arremetió y censuró al portavoz de Unidos x Laredo, debido a su insistencia para que se retiraran las vallas, pero al final, su tesón es el que ha conseguido que definitivamente se retiraran unas vallas que estaban generando un clamor popular en contra de su mantenimiento innecesario y absurdo.



