En base a las últimas imágenes, donde se aprecia que su movilidad ha empeorado o sus gestos faciales, Karpichkov avanza que pueda haber desarrollado párkinson o alguna complicación grave derivada de un cáncer.
Boris Karpichkov es un ex espía de la KGB(los servicios de inteligencia rusos) de 62 años que en la actualidad reside en Reino Unido y ha comentado en el diario ‘The Sun’ quePutin está enfermo y paranoico.
De hecho,el jefe de prensa de Putin, Dmitry Peskov, ha ensalzado mucho en las últimas semanas que su salud es «excelente»después de varias apariciones públicas en las que parecía más deteriorado.
Karpichkov ha explicado que la salud de Putin siempre ha sido un tema «delicado» y queel líder siempre ve «traidores» a su alrededor, lo que aumenta su paranoia.»Actúa con ideas paranoicas», como «obsesionado», ha destacado.
Según su experiencia élve «literalmente a todos, incluídos los que están dentro de sus servicios secretos como traidores».
El ex espíase ha atrevido a vaticinar que Putin padece un inicio de demencia y párkinson y corrobora que «existe una gran preocupación» entre el núcleo cercanoal presidente ruso de que esté sufriendo alguna patología «debido a las lesiones deportivas durante su juventud».
En base a las últimas imágenes, donde se aprecia que su movilidad ha empeorado o sus gestos faciales,Karpichkov avanza que pueda haber desarrollado párkinson o alguna complicación grave derivada de un cáncer.
En sus últimas apariciones se le ha podido captar agarrado a la mesa y encorvado e incluso cojeando al caminar, por lo que los rumores sobre su mala salud se han disparado e incluso algunos apuntan a que pronto va a ser operado debido a un cáncer.



