Se espera un ataque inminente de Rusia en la ciudad, donde todavía permanecen 100.000 civiles
Laguerra entre Rusia y Ucrania llega a su jornada número 53y lejos de finalizar,los combates se han recrudecido en varios puntos del país, especialmente en el este y en la capital, Kiev. La ciudad deMariúpol, clave para el Kremlin, sigue asediadapor las tropas rusas y Moscú ha lanzado ahora un ultimátum.
La ciudadse encuentra a orillas del mar de Azov, un punto estratégico que Moscú quiere controlar a toda costay por ello ha aumentado su ofensiva sobre la región y ha instado a los ciudadanos y soldados que permanecen allí a rendirse y dejar las armas para salvar la vida.
«Todos aquellos que hayan abandonado las armas tendrán la garantía de salvar la vida (..) Es su única oportunidad», apuntó Rusia en un mensaje en Telegram. Mariúpol lleva asediada 40 días y los civiles que todavía permanecen en la zona lo hacen escondidos y en condiciones extremas, pues la mayor parte de la ciudad no tiene agua caliente ni calefacción.
Según ha indicado la agencia Tass,el general Mikhail Mizintsev, jefe del Centro de Control de Defensa Nacional, ha corroborado el mensaje yha hecho un llamamiento a las fuerzas ucranianas a deponer las armasa partir de las 6 horas (hora de Moscú) para salvar sus vidas.
El presidente de Ucrania,Volodímir Zelensky,denunció en un vídeo dirigido al país la noche del sábado que la situación en Mariúpol sigue siendo»grave» e «inhumana»y aseguró que el objetivo de Rusia es «aniquilar a todos los que quedan» en la ciudad.Mizintsev ha señalado que los soldados ucranianos de Mariúpol «exigen» a Kiev el permiso para rendirse, pero que reciben «amenazas de ejecución» si lo hacen.
AhoraKiev ha rechazado el ultimátum ruso y ha declinado rendirse, por lo que podría precipitarse el ataque ruso en cualquier momento. Denys Shmyhal, el primer ministro ucraniano, ha corroborado a la NBC que los soldados no se han rendido y que»la ciudad aún no ha caído». «Lucharemos hasta el final»ha resaltado Shmyhal.
Por otro lado, este domingo no se han habilitado corredores humanitarios en Mariúpolpara evacuar civiles, pues desde el Ejecutivo ucraniano han señalado que no han cerrado un acuerdo con la parte rusa y por tantono hay garantías de que se haga de forma segura para la población.
En Mariúpol todavía permanecen unos 100.000 civilessin apenas comida, ni agua ni calefacción desde hace semanas. Tras el rechazo de la rendición, Ucrania se prepara para un ataque inminente de Rusia.


