Ahora ponen en marcha el proceso destinado a controlar nuestro dinero, actuando sobre los medios de pago que “debemos” utilizar y la libertad de manejo de nuestro.
Tiempos de pandemia, guerra en Europa, estragón económico, incertidumbre constantes. El estado ha visto el momento oportuno para aumentar su desmesurado control, su poder omnímodo sobre el ciudadano y cercenar las libertades individuales. Hemos visto cómo nos han secuestrado en nuestros domicilios, se ha cerrado el Congreso para no someterse al control democrático constitucional, desatando toda una batería de normas de abuso institucional.
Ahora ponen en marcha el proceso destinado a controlar nuestro dinero, actuando sobre los medios de pago que “debemos” utilizar y la libertad de manejo de nuestro. No admiten que con lo nuestro apliquemos nuestra libérrima voluntad.
El dinero es nuestro, de la renta, la mayoría lo ganamos con nuestro esfuerzo y sirve para formatear uni de los escasos espacios de libertad que tenemos los ciudadanos, comprar lo que queremos o podemos. Aquí se encuentra la clave : pagamos como nos da la gana con una evolución con una evolución que desde los últimos años de ha venido produciendo paulatinamente y sobre todo, voluntariamente, comportamiento que no podían tolerar los auténticos enemigos de las libertades ciudadanas : Los gobiernos.
La riqueza neta de las familias españolas es de 1,533 billones de euros, descontados los pasivos, es decir la deuda. De ellos, 59.487 ,millones en efectivo, demasiado golosos como para que el gobierno permita su utilización pueda escapar a su espionaje.
Hasta la pandemia, en España el uso del dinero efectivo para las compras se movía en porcentajes de hasta el ochenta por ciento dependiendo del tipo de compra, situación esta en línea con Italia, Portugal y muy cercana a Alemania, lejos, eso si, de países como Suecia, Dinamarca o el Reino Unido que están en porcentajes del quince, veintitrés y treinta y cuatro respectivamente.
Estos datos no son cuestión menor, muestra el trayecto que les queda por recorrer, Suecia ha anunciado la eliminación del dinero físico para el mes de Marzo del próximo 2023, decisión que también adoptarán Austria y Dinamarca para 2024 y 2030.
En España, con otro nombre y otra manera de actuar en la requisa y control de nuestro dinero el proceso se inició el pasado julio de 2021 cuando quedó limitado el pago en efectivo a 1.000 euros, cuestión esta de máxima gravedad por el ataque liberticida a los ciudadanos, en donde el Gobierno nos impide gastar, utilizar y pagar con nuestro dinero como nos de la real gana, ello con la complicidad de todos los Partidos, que nadie se opuso a este camino de servidumbre.
Los argumentos de quienes defienden este apaño liberticida se escudan siempre en un buenísmo que ya resulta vomitivo. Ya está bien de justificar esta requisa argumentado que el dinero físico facilita el blanqueo, la corrupción, el tráfico de armas o la evasión fiscal, es decir toda la morralla y la moralina de los gobiernos gastadores, cuando la realidad es bien otra, molesta que los ciudadanos utilicemos libremente nuestro dinero y escapemos a su control. Quieren eliminar su manejo para que su movimiento sea a través de medios electrónicos para controlarnos con la tranquilidad que dan los apuntes contables y evitar respaldos de dinero en circulación.
Mientras tanto los ciudadanos silentes ante los abusos del Estado, que parece que muchos tienen lo que se merecen. Otros desde luego no lo merecemos.


