Título: “TARZAN. EL MUSICAL”
Género: Comedia musicalDirección, libreto y letras: SILVIA VILLAÚ
Compositor y director musical: JOSÉ ENRIQUE DE LA VEGA
Coreografía: JOSÉ FÉLIX ROMEROIntérpretes: GIANPAOLO PICUCCI (Tarzán); Mireia Coma, Silvia Villaú, Lorena Fidalgo, Carlos Salgado, Nando González y un largo reparto
Producción: Theatre Properties en colaboración con Atresmedia
Crítica: Siempre es grato ver un musical cuya producción es española, con el merito añadido de ser un personaje de creación británica. Lo que parecía imposible, que el llamado hombre criado por lo monos terminara en el teatro. Cuando nadie le puede, como no sea a través del imaginario de una novela o de la espectacularidad de la selva, bien retratada en el cine, lo manifiesta con éxito.Silvia Villaú, actriz, cantante directora teatral y ahora libretista, creadora de este espectáculo adaptación personal del original. Toda una bella manera de exposición de los valores naturales desde la difícil tribuna de un escenario.
La mezcla de elementos diferentes confieren una adecuada espectacularidad a la trama argumental, de todos conocida; sin salirse lo menos posible del “Tarzán” original. Un escenario con atrezzo giratorio con dos planos la casa de Londres y la selva, esto último, resuelto bastante bien, con cinco torres decoradas con tonos de la zona.Saltos en lianas, caracterizaciones logradas de quienes representan animales y personas.
Con una inspirada escenografía, lo que ya es un atractivo a colocar en el haber de lo bueno. Parte fundamental de un musical es, como no, la música; si tiene momentos brillantes, que se queden en la mente de los espectadores; sí es igualmente espectacular. A nuestro juicio, la música llega con potencia, con algunos sonidos selváticos cuando son necesarios, pero con pocos matices. Ensalzado, de todas formas por el buen hace de los intérpretes, buenísimos cantantes para un musical.
Los intérpretes es igualmente una parte destacada del espectáculo. En diferentes misiones la fase cantora señalada, la actoral; la acrobática y la los bailarines; con una nota altísima a pesar de que todos hacen de todo.
Con la obligación de destacar a Gianpaolo Piccuci, a quien sigue con denuedo los espectadores que llenaban la sala Argenta.Un musical, en suma para toda la familia, que además consigue tener un valor formativo, por esa promoción de defensa de lo natural y de que no hay diferencia entre los seres humanos. Así como un respeto total a la naturaleza.



