Habrá que esperar a la evolución en los primeros días de esta semana para saber si la relajación de algunas medidas ha tenido un importante impacto o no en la transmisión.
Tras dos semanas de notable descenso en la transmisión,la evolución de la pandemia podría cambiar el rumbo si se produce un incremento de los contagios por la relajación de algunas restriccionestras el fin del estado de alarma. Y es que este domingo se cumplen 14 días de aquella noche en la que se registraron aglomeraciones y botellones en buena parte de las ciudades españolas. Será esta semana cuando se confirme el posible impacto en la incidencia acumulada, cuando los porcentajes de población vacunada todavía son bajos.
El9 de mayo decayó el estado de alarma, y con él, algunas restricciones como el toque de queda o el cierre perimetral,lo que abrió la puerta a la movilidad entre territorios y sin límite horario. Aunque el fin del estado de alarma no implica, ni mucho menos, la derrota del virus, la relajación de estas medidas dejóimágenes preocupantes desde la primera noche, cuando se produjeron fiestas, aglomeraciones y botellonesen las ciudades españolas.
Desde el Ministerio de Sanidad, el director del Centro de Alertas y Emergencias,Fernando Simón, recordó una vez más la necesidad de mantener las medidas de prevención para evitar una nueva ola. Y es que si bien todo el país ha abandonado ya el riesgo extremo, todavía hay varias regiones en nivel de riesgo elevado y la presión sobre el sistema asistencial sigue siendo alta en buena parte del país. El pasado viernes, la incidencia acumulada se situaba en 135 casos por cada 100.000 habitantes a nivel nacional.
Habrá que esperar a la evolución en los primeros días de esta semana para saber si la relajación de algunas medidas ha tenido un importante impacto o no en la transmisión.



