“Si el Gobierno no es vigilante en su sistema de contratación y no investiga quién del Gobierno de Revilla hizo esto posible, es que está más interesado en que el tiempo pase y todos nos olvidemos del fraude”, dice Sebrango
Hace un par de días Rafael Sebrango presidente de la formación poltica La Unión denunció en Onda Cantabria que la respuesta dada por el Gobierno de Cantabria al escándalo del cártel del asfalto “es absolutamente decepcionante”, ya que “ni dice qué medidas concretas va a tomar para que el fraude no se siga haciendo”, y además “no abre una investigación interna para precisar quién del Gobierno Revilla colaboró en que esto ocurriera a lo largo de 13 años”.De hecho, afirman lo Unionistas, los comportamientos sancionados por la Comisión Nacional de Competencia, hasta Abril de 2011, “se han seguido produciendo después, ya con el Gobierno en manos del PP, en los concursos de reparación de carreteras adjudicados por lotes a las mismas empresas de siempre y por precios curiosamente similares”.Igualmente, afirman, “todo ha seguido igual en los llamados contratos menores, posteriormente al período examinado por la Comisión Nacional de Competencia, excepción hecha del veto impuesto por este Gobierno a una de las empresas implicadas, Ascan”.Para Rafael Sebrango, Presidente de la formación, los comportamientos sancionados por la Comisión Nacional de Competencia, “no sólo han seguido dándose, después del cambio de Gobierno, sino que además no existe ninguna garantía de que no se reproduzcan en el futuro”.Lo que tiene que hacer el Gobierno “y no quiere hacer”, defiende, es “modificar las costumbres de contratación”, porque si no “esto se repetirá siempre”, y además “debe ordenar una investigación interna para precisar quien o quienes del Gobierno de Revilla hicieron posible esto a lo largo de los 13 años que comprende la sanción”.“Si el Gobierno no es vigilante en su sistema de contratación y no investiga quién del Gobierno de Revilla hizo esto posible, es que está más interesado en que el tiempo pase y todos nos olvidemos del fraude”.La primera medida que debe adoptar el Gobierno de Cantabria, según LA UNION (LU) “es renunciar al uso de los contratos negociados sin publicidad, dar publicidad previa a los contratos menores de obras, y reducir su importe máximo”.Además, añadió “en los concursos no hay que permitir que la mayor valoración dependa de criterios subjetivos”, y en este sentido instó al Gobierno de Cantabria “a no seguir el mal ejemplo del Ayuntamiento de Santander, con el más que sospechoso concurso de basuras”.Con estas medidas, defendió “se deja la posibilidad de acudir a contratos menores en su mínima expresión, y se garantiza que las adjudicaciones se hagan con criterios objetivos iguales para todos”.Otra medida a añadir a las anteriores es “revisar a la baja los precios de licitación de las obras, pues el fraude detectado radicaba en la táctica de fijar las bajas respecto de un precio de salida que era más elevado que el precio de mercado”.“Si el Gobierno no acomete estas reformas, el fraude se seguirá cometiendo, porque seguirá siendo posible”, finalizó Sebrango, “y la investigación sobre la actuación del Gobierno de Revilla es obligada”.



