Los de Santiago Abascal tienen claro que quieren entrar en el Gobierno de Castilla y León y el dirigente del partido insinuó la «cara de vicepresidente» que se le estaba poniendo a su candidato, Juan García-Gallardo, en una petición nada disimul
El presidente del Gobierno,Pedro Sánchez, ha instado al PP a romper todos sus lazos con Vox si quiere buscar la abstención del PSOE en Castilla y León. En su ‘rifirrafe’ con el senadorJavier Maroto, Sánchez ha abierto la puerta a permitir la investidura deAlfonso Fernández Mañuecocomo presidente de la Junta, si el partido dePablo Casado»explica que la ultraderecha es un peligro para la democracia».
En su intervención en el Senado,Maroto ha preguntado a Sánchez si va «a poner una mordaza» a los que abogan por una abstención del PSOEpara impedir que Vox entre en la Junta de Castilla y León. Se refería a las declaraciones del alcalde de Valladolid,Óscar Puente, que apostó por facilitar la investidura de Mañueco para evitar que la extrema derecha forme parte del ejecutivo regional.
Puente se topó este lunes con la contestación deFerraz, que descartó apoyar de manera alguna la formación del gobierno del PP, lo que apuntaba a un ‘portazo’ a cualquier negociación para la investidura de Mañueco. «El PSOE no apoyará a un gobierno manchado por la corrupción»,aseguró el portavoz socialista, Felipe Sicilia, que culpó al PP «la entrada de VOX»en el ejecutivo regional.
Sin embargo,un día después,el presidente del Gobierno ha abierto la puerta a una abstención del PSOE en Castilla y Leóncon la condición de que el PP rompa todos sus acuerdos con Vox. Sánchez ha instado a Maroto a «explicar a los ciudadanos la razón por la que quiere la abstención del PSOE en Castilla y León».
«Explique el por qué. Porquesi explica que la ultraderecha es un peligro para la democracia, a lo mejor nos podemos entender,si explica quehay que poner un cordón sanitario a quienes cuestionan los derechos y libertades de las mujeres o del colectivo LGTBI, pues a lo mejor nos podemos entender, perohaga una cosa previa con todos aquellos que pactan con la ultraderecha en Madrid y fuera de Madrid, dígales que rompan tambiénlos acuerdos con la ultraderecha», ha manifestado el jefe del Ejecutivo.
Sánchez le ha reprochado al PP su «oposición negacionista», y ha responsabilizado al partido conservador del auge de la extrema derecha. «Si uno habla como Vox, actúa como Vox, al final la gente acaba abandonando la mala copiay se queda con el original».
«Haydudas sobre quién convocó las elecciones en Castilla y León, si Casado o Mañueco, pero les aseguro que yo no. Ni el PSOE ni yo mismo somos culpables del adelanto electoral ni de los acuerdos que mantienen con la ultraderecha en Madrid, en Murcia y en Andalucía. Por tanto, si quieren la abstención del PSOE, pregunten al PSOE de Castilla y León y expliquen por qué se niegan a tener un gobierno de coalición con Vox»,ha reiterado.
ADVERTENCIAS DE ABASCAL
La situación post electoral en Castilla y León sigue sin estar muy clara, puesaunque las únicas opciones posibles (matemáticamente hablando) son el pacto entre PP y PSOE o PP y Vox; ninguno está dispuesto a ceder.
AyerAlfonso Fernández Mañueco se mostró abierto a todas las opciones, incluso una gran coalición con el PSOE, perolos socialistas han rechazado esta ideapara poner a los populares contra las cuerdas yobligarles a desenmascarar su postura ante Vox.
Los de Santiago Abascal tienen claro que quieren entrar en el Gobierno de Castilla y Leóny el dirigente del partido insinuó la «cara de vicepresidente» que se le estaba poniendo a su candidato, Juan García-Gallardo, en una petición nada disimulada.
El líder de Vox ha recordado que durante toda la campaña ha insistido en queno iban a dar «gratis» los votos de Vox al PPy que su partido no apoyará la investidura de Mañueco sin un papel relevante en la Junta.
El líder del PP de Castilla y León ha hablado ante los medios después de la junta de la Directiva Autonómica del PP yha abogado por gobernar en solitariosin necesidad de una coalición, una opción que ha considerado «débil» y que da lugar a un Gobierno «fragmentado».
Su objetivo esliderar la región en solitario con apoyos puntuales para dar paso a un gobierno «fuerte», con «las ideas claras» y «sin medias tintas», ha remarcado. Pero lo cierto es que las matemáticas no dan y para ser investido presidente necesita apoyarse en el PSOE o en Vox para que le den el sí o se abstengan.
Un día después de laselecciones, los partidos han sacado sus conclusiones sobre lo ocurrido el 13-F enCastilla y León. El presidente de la Junta en funciones,Alfonso Fernández Mañuecose proclamó vencedor de los comicios, pero con un resultado insuficiente para tener garantizada su investidura, por lo que este lunes, ha anunciado su intención de negociar con todas las formaciones, abriendo la puerta incluso a una gran coalición con el PSOE. Pero también se han pronunciado los socialistas y Vox, que han dejado claras sus posiciones.
Fernández Mañueco aspira a revalidar su cargo al frente de la Junta de Castilla y León,tras haber sido la formación más votada en las urnas, pero su victoria ha quedado empañada por el auge de Vox, que ha logrado consolidarse como tercera fuerza política en la región.
Con este resultado, laformación de extrema derecha ha asegurado que no facilitará la investidura de Mañueco si no entran a formar parte del gobiernoregional, conal menos 4 consejerías, las mismas que tenía Ciudadanos cuando pactó con el PP en 2019. El candidato de Vox,Juan García-Gallardoha pedido al PP que «pierda toda la esperanza de que vamos a regalar nuestros votos».
«Tenemos el derecho y el deber de integrar el próximo gobierno de Castilla y León. Creo que no puede haber sorpresas, hemos venido a dar un cambio de rumbo y estas elecciones han sido un punto de inflexión. Nosotros vamos a hacer lo que hemos dicho en campaña, utilizar los votos para cambiar el rumbo de la política en la región. Si hubieran querido que regaláramos nuestros votos, habrían votado al PP», ha afirmado.
Gallardo ha señalado que están «abiertos a negociar con el PP», aunque aún «no he recibido la llamada de Mañueco, que primero habrá llamado al PSOE».»Hemos obtenido el 17,6% de los votos,somos conscientes de que no podemos imponer nuestro programa ni ocupar todos los puestos del gobierno, pero no somos ni más ni menos que otros partidos. Si otros con menos votos han estado en el ejecutivo nosotros no vamos a ser menos», ha zanjado.
Además de la exigencia de Vox,Mañueco se ha topado con el ‘portazo’ del PSOE a su idea de la gran coalición,y de hecho, Ferraz también ha asegurado que no facilitarán con su abstención la investidura del ‘popular’.
Laidea de la abstención ha partido del alcalde de Valladolid, Óscar Puente, que ha alegado que así se podrá evitar la entrada de Vox en el gobierno regional. Sin embargo,el portavoz del PSOE, Felipe Sicilia, ha desautorizado al regidor y ha rechazado apoyar de ninguna manera al PP, al que ha responsabilizado del resultado cosechado por Vox.
«Desde el Partido Socialista continuaremos trabajando desde una oposición seria y responsable, velando por los intereses de los castellanos y los leoneses y más ahora queel PP va a sacrificar sus derechos para ponerlos al servicio de Vox»,ha afirmado Sicilia.
Comienza el tira y afloja para formar el nuevo gobierno en la Junta de Castilla y León, tras la noche electoral del 13-F. El secretario general del PP,Teodoro García Egea, ha sugerido este lunes que el presidenteAlfonso Fernández Mañuecopuede gobernar en solitario, con «apoyos puntuales» de otras fuerzas políticas, y ha advertido que si Vox «bloquea» esta opción «tendrá que responder del sentido de su voto».
En una entrevista concedida aCarlos Alsinaen Onda Cero, García Egea ha considerado que las «experiencias de los gobiernos de coalición, incluido el nacional, no están siendo satisfactorias y no están sirviendo a la gente».
El candidato popular a presidir laJunta de Castilla y León,Alfonso Fernández Mañueco, ha hablado en RTVE sobre los resultados y sus planes para formar gobierno.Ha señalado que hablará con «todas las formaciones políticas», por lo que no descarta, por el momento, ninguna opción.
Inclusose abre a una gran coalición con el PSOE (segunda fuerza política),una opción que ya reclaman otros partidos con el objetivo de que Vox no entre en las instituciones, pues al convertirse en la tercera fuerza más votada, sumando sus votos a los del PP tendrían la mayoría suficiente para formar gobierno.
Los de Vox se han apresurado a reclamar más protagonismo y sus intenciones de entrar en el gobiernode Castilla y Leóny el propio líder de la formación, Santiago Abascal, ha señalado en Twitter que a su candidato, Juan García Gallardo «se le está poniendo cara de vicepresidente».
El popularha señalado que el pueblo ha pedido «hablar de los problemas y las soluciones»más que del «reparto de sillones», en referencia a la petición velada de Vox.
Sobre unagran coalición con el PSOE, Mañueco no lo descarta y esperará a conocer «la voluntad del PSOE», de hecho será el primer partido con el que hablarán, ha explicado. Ha rechazado repetir de nuevo las elecciones porque lo considera una «insensatez» y ha subrayado que los votantes han pedido «diálogo».



