El PSOE pide al alcalde “que se siente, que negocie y que cierre definitivamente un acuerdo”, mientras el PRC considera una “falta de consideración” hacia el Cuerpo que hayan tenido “tres interlocutores distintos”.
El concejal de Personal del Ayuntamiento de Santander, Santiago Recio, negó hoy haber alcanzado un acuerdo con los sindicatos de la Policía Local y recalcó que también es falso que, como afirman los representantes sindicales, el alcalde le haya desautorizado.“El alcalde deposita su absoluta confianza en todos y cada uno de los miembros del equipo de gobierno, en quienes delega sus funciones y que, por tanto, cuentan con su apoyo en las decisiones que toman en el desempeño de sus responsabilidades. Y yo no he sido ninguna excepción”, remarcó Recio.
En este sentido, indicó que el alcalde le encomendó, como responsable del área de Personal, hacerse cargo de la negociación para la aplicación entre los trabajadores municipales de la Ley 2/2012 de los Presupuestos Generales y el Real Decreto 20/2012 de medidas para garantizar la estabilidad presupuestaria y de fomento de la competitividad, que el Ayuntamiento de Santander está obligado a cumplir, como el resto de administraciones públicas españolas.“He tenido siempre claro que contaba con la confianza del alcalde para abordar esta negociación y, de hecho, ha respaldado todas las decisiones que he adoptado durante este tiempo, al igual que ocurrirá con la concejala que tomará mi relevo para afrontar este proceso de diálogo con los sindicatos”, declaró.
El concejal de Personal, en quien recaen estas funciones hasta que el Pleno de la Corporación dé cuenta de su renuncia, aseguró que no es cierto que se hubiera cerrado ningún tipo de acuerdo con los representantes sindicales de la Policía Local, puesto que cada paso que se ha ido avanzando en la negociación estaba supeditado al acuerdo definitivo y global.“Ha habido muchas reuniones y muchos puntos en los que se ha llegado a un principio de acuerdo, y eso se mantiene. Pero siempre hemos dejado claro que todo estaba supeditado al acuerdo global y a los informes técnicos que dieran el visto bueno a ese acuerdo”, señaló Recio.
Asimismo, consideró que los sindicatos de la Policía Local están introduciendo elementos en la negociación que están perjudicando al resto de funcionarios a la hora de llegar a un acuerdo global para todos los trabajadores del Ayuntamiento de Santander.“Si hasta ahora no hemos conseguido cerrar un acuerdo global es, ni más ni menos, debido a la cerrazón y a la falta de voluntad negociadora sobre determinados puntos que han mantenido los representantes sindicales de la Policía Local”, declaró.
Pérez Ezquerra pide al alcalde “que se siente, que negocie y que cierre definitivamente un acuerdo” con la Policía Local
“No nos podemos permitir que nuevamente se inicie un proceso con un responsable nuevo que desconoce el proceso anterior y que se deteriore la situación hasta límites insospechados porque no es bueno para el ciudadano”.
Así se ha manifestado hoy Pérez Ezquerra en relación al conflicto que mantiene el equipo de Gobierno municipal con la plantilla de la Policía Local.
Según ha recordado, “el Grupo Socialista ya ha denunciado en varias ocasiones que es el alcalde como máxima autoridad municipal y como jefe de la Policía quien tenía que haberse puesto a la cabeza del problema para haberlo solucionado, y más aun si como denuncian los sindicatos es cierto que ha sido el propio alcalde quien ha desautorizado al entonces responsable de la negociación Santiago Recio”.
“Este problema lleva demasiado tiempo siendo portada de los medios y evidenciando la incapacidad del equipo de gobierno para solucionar conflictos hasta en su propia casa con sus trabajadores”, ha lamentado Pérez Ezquerra, que ha aseverado que “no podemos eternizar los problemas, entreteniendo con humo porque lo que no se soluciona se pudre”.
Finalmente, ha incidido en la policía municipal es un tema “sensible” en este Ayuntamiento en cuanto a su funcionamiento y más en cuanto a su incidencia en el día a día de los ciudadanos.
El PRC “exige” a De la Serna que lidere las negociaciones con la Policía Local para acabar con la “enorme tensión” generadaEl portavoz del Grupo municipal regionalista, José María Fuentes-Pila, se ha sumado hoy a la petición de los sindicatos representativos del Ayuntamiento de Santander (UGT, CSIF, APL, USO y CCOO) de que sea el propio alcalde, Iñigo de la Serna, quien “se ponga al frente” de la negociación laboral con el colectivo de policías locales para alcanzar un acuerdo que consiga poner fin a la “enorme tensión” generada en este ámbito.
Además, ha asegurado que está a la espera de que el regidor “llegue a Santander” para pedirle una “reunión urgente” con los grupos de la oposición para tratar la “conflictividad” en las relaciones entre la Administración y los empleados públicos.El portavoz regionalista ha considerado una “falta de consideración” hacia este “colectivo esencial para la seguridad ciudadana” que el Ayuntamiento haya designado tres “interlocutores” distintos en lo que va de legislatura y se esté a la espera de designar un cuarto. “Los policías locales y los ciudadanos no deberían pagar que el equipo de De la Serna se vaya disgregando por momentos y que el alcalde no cumpla los acuerdos verbales que alcanzan sus concejales ”, ha opinado.
Sobre este último aspecto, ha opinado que “a la vista que los acuerdos que logran los concejales con el colectivo no valen para De la Serna, la única solución posible es que sea él quien se encargue personalmente de la negociación”.Por otra parte, ha afirmado que el equipo de Gobierno “no ha tenido voluntad real de llegar a un acuerdo”. En este sentido, ha recordado que el Grupo municipal popular votó en contra de una moción presentada por los regionalistas al Pleno municipal del pasado mes de noviembre, en la que se instaba a recuperar el acuerdo alcanzado con los representantes de la Policía Local, después negado, o a mantener las negociaciones necesarias para lograr uno nuevo.
Por último, ha pedido al alcalde que “tenga en cuenta” que este colectivo realiza un trabajo “muy sensible”, por lo que le ha instado a “rebajar drásticamente” los niveles de conflictividad, “por el bien de los policías pero también del conjunto de la ciudadanía”.


