El expresidente de Bankia dará cuenta ante el juez de las condiciones en que se produjo la fusión y salida a bolsa de la entidad financiera, que tuvo que ser nacionalizada el pasado mayo
Medio centenar de afectados por las preferentes de Bankia que se han agolpado a las puertas de laAudiencia Nacionaldesde primera hora de la tardehan increpado al expresidente de la entidad Rodrigo Rato al grito de chorizo, estafador y malnacidoa su llegada al tribunal. El evicepresidente del Gobierno y expresidente de Bankia dará cuenta este jueves, ante el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu de las condiciones en que se produjo la fusión y salida a bolsa de la entidad financiera, que tuvo que ser nacionalizada en mayo pasado con el compromiso de recibir ayudas públicas por valor de 19.000 millones de euros, informaron fuentes jurídicas. El expresidente de Bancaja, José Luis Olivas, ha declarado este miércoles y ha coincidido con Rato en que el exgobernador del Banco de España Miguel Ángel Fernández Ordóñez le conminó en 2010 a integrar esta entidad en Bankia, añadiendo que lo aceptó por la amenaza de que pudiera ser intervenida. Olivas ha corroborado así lo manifestado por Rato durante su comparecencia en el Congreso el pasado mes de julio.
Los concentradoshan lanzado globos con tinta sin que llegaran a impactar sobre Rato, que ha llegado en coche a la Audiencia Nacional a las 15.44 horas, cuarenta y cinco minutos antes de que declare como imputado ante eljuez Fernando Andreu en la causa en la que investiga delitos de administración desleal y apropiación indebida, entre otros, en la constitución y salida a bolsa de Bankia.“Rato, ratero, devuélveme el dinero” ha sido uno de los cánticos más coreados por los congregados que, ataviados con caretas con la imagen del exvicepresidente del Gobierno, también han gritado: “Rato, capullo, te queremos en el trullo”.
Junto a los gritos, también han dejado ver pancartas en las que se podía leer“Bankia preferentes, roba a los ancianos”o “Rato, uno de los grandes chorizos y sinvergüenzas de España”.
Desde aproximadamente las tres de la tarde, los afectados por las preferentes estaban cantando villancicos que rezaban: “Pero mira como roban la pasta los bankieros, pero mira como roban todo nuestro dinero; roban y roban y vuelven a robar, la pasta los bankieros en cada sucursal”.
En los últimos días ha sido frecuente la presencia de manifestantes a la altura del número 12 de la calle Prim de Madrid, coincidiendo con las declaraciones de los otros 32 exconsejeros imputados en esta causa.
Rato, la declaración más esperada
Este jueves la expectación ha sido máxima ante la presencia de Rato, que pondrá fin a la ronda de declaraciones que Andreu inició el pasado 5 de noviembre.
Rato, que declarará como imputado en el Juzgado Central de Instrucción número 4, será el último exdirectivo de la entidad que comparecerá en este procedimiento judicial, que se abrió tras la admisión a trámite de una querella interpuesta por Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y otra presentada por el colectivo ’15-MpaRato’.
El expresidente de Bankia dimitió el pasado 7 de mayo y propuso como nuevo responsable de la entidad a José Ignacio Goirigolzarri, que presidió el Consejo de Administración que el 25 de mayo reformuló las cuentas de la entidad para 2011, que pasó de tener unos beneficios de 309 millones de euros a unas pérdidas de 2.979 millones.
El compareciente, que será interrogado por el fiscal Anticorrupción Alejandro Luzón, también será preguntado por qué las primeras cuentas de la entidad se aprobaron sin el correspondiente informe de la auditora Deloitte y hasta qué punto la reformulación de las mismas se debió a un cambio de criterio en la valoración de los activos de la entidad por la aplicación del decreto para el saneamiento de los activos inmobiliarios de las entidades financieras, como han sostenido otros exconsejeros.
Sin embargo, en su declaración del pasado martes la exconsejera de Bankia y catedrática de Economía de la Universidad de Valencia Araceli Mora rechazó que este decreto pudiera aplicarse “de forma retroactiva” y aseguró que Deloitte retrasó su informe sobre las primeras cuentas alegando que Rato estaba manteniendo “conversaciones” sobre el futuro de la entidad.
La mayoría de los exconsejeros, por el contrario, han sostenido que la auditora planteó objeciones pero siempre en relación con el Banco Financiero de Ahorros (BFA), matriz de Bankia, y no con el conjunto del grupo. Estas salvedades se referían a la valoración de las acciones de BFA en Bankia, los créditos fiscales de la entidad y la viabilidad de su cartera de créditos a promotores inmobiliarios.
A Rato y a los otros 32 exconsejeros imputados, así como Bankia y BFA en calidad de personas jurídicas, se les atribuyen indiciariamente y de forma genérica los delitos de falsificación de cuentas, administración desleal, maquinación para alterar el precio de las cosas y apropiación indebida.
La declaración de Olivas
Este miércoles le ha tocado declarar ante el juez Andreu al expresidente de Bancaja, que ha explicado que en un principio se negó a que su entidad se integrara con Caja Madrid y otras cinco cajas porque sus datos en 2009 eran “buenos” y no existía “necesidad”, al tratarse de un banco más saneado que la media del sector, aunque no tuvo más remedio que aceptar porque, según ha dicho textualmente, “el regulador tiene mucho poder”.
Olivas ha señalado que Fernández Ordóñez y el entonces subgobernador, Francisco Javier Aríztegui, le citaron en su despacho el 2 de junio de 2010 junto a Rodrigo Rato y se mostraron “vehementes” con la necesidad de que Bancaja formara parte del Sistema Institucional de Protección (SIP) de Bankia. “Si es necesario les dejamos un despacho y empiezan a hablar”, ha asegurado Olivas que le dijo Fernández Ordóñez a preguntas del juez instructor, que le ha llegado a preguntar si interpretó esas palabras como “una amenaza”.
La declaración de Olivas coincide con la explicación que Rato ofreció en el Congreso el pasado 26 de julio. El expresidente de Bankia dijo que Fernández Ordóñez le citó “con urgencia” el 2 de junio de 2010 para “conminarle” que incluyera a Bancaja en la fusión.
Olivas permaneció en Bankia entre el 16 de junio de 2011 y el 21 de noviembre de ese año, cuando se vio obligado a dimitir tras la intervención del Banco de Valencia. No obstante, permaneció como presidente de Bancaja hasta el 22 de mayo pasado.
Inspección durante un año
Olivas, que también fue presidente de la Generalitat valenciana entre julio de 2002 y mayo de 2003 tras el nombramiento de Eduardo Zaplana como ministro de Trabajo, ha dicho en otro punto de su intervención que el Banco de España estaba llevando a cabo una inspección de la entidad durante el último año, por lo que entendió que acceder a esta petición era la mejor opción.
Según la versión de Olivas, Fernández Ordóñez justificó la integración de las cajas, cuyo porcentaje se fijó de acuerdo con valoraciones de Deloitte y Analistas Financieros Internacionales (AFI), con el argumento de que era necesario calmar a los mercados tras la crisis de Grecia y por el deterioro general que estaba experimentando la economía española. Para ello, marcó el 30 de junio de 2010 como fecha límite.
También ha explicado que en abril de 2011 el Banco de España le trasladó la necesidad de inyectar 4.000 millones de euros en Bancaja para garantizar su saneamiento aunque, según un informe de la auditora PwC, en un escenario económico más estresado las necesidades de capital ascenderían a 11.000 millones de euros.
En relación con el Banco de Valencia, ha dicho que se enteró de su intervención “por la radio mientras iba en un taxi”, cuando acudía al Consejo de Administración del Banco Financiero de Ahorros (BFA), matriz de Bankia. Entonces decidió dimitir para “evitar el riesgo reputacional”, según ha afirmado.
Abucheos a los exdirectivos
A las puertas de la tribunal se han concentrado en torno a veinte afectados por las participaciones preferentes de la entidad, que han abucheado a los dos exdirectivos y les han proferido gritos como“Bankia y PP, la misma mierda es”, “Olivas ladrón, camino de prisión”, “Así está España, llena de alimañas” y “El de Valencia, otro sinvergüenza”.
A Rato y a los otros 32 exconsejeros imputados, así como Bankia y BFA en calidad de personas jurídicas, se les atribuyen indiciariamente y de forma genérica los delitos de falsificación de cuentas, administración desleal, maquinación para alterar el precio de las cosas y apropiación indebida.


