Recogió “todo aquello que pude para la confección de este examen”, refiriéndose al que debían superar los aprendices ante el colegio de boticarios, y justifica la decisión de escribir su tratado».
De la vida de Pere Benet Mateu apenas se sabe que era uno de los principales boticarios de Barcelona. Su importancia radica en ser el primer boticario en escribir una obra de farmacia en la Península Ibérica y el segundo en toda Europa, tras Manlius de Bosco.
ElLiber in examen apothecarium…no era un tratado original sobre farmacia. En él, Mateu preparaba a los aspirantes a boticario que, tras los necesarios años como aprendiz, quisieran preparar el examen que debían hacer para convertirse en maestros boticarios. Se trata de un compendio de todo aquello que cualquier farmacéutico debía saber: medicamentos simples, compuestos, pesas o los libros que debían tener en su biblioteca.
Sirva el ejemplo de Pere Benet Mateu como pequeño homenaje a todos aquellos farmacéuticos que continúan con su labor día tras día durante la pandemia que estamos sufriendo.
Mateu, Pere Benet. ?, p. m. s. XV – Barcelona, 1497. Farmacéutico.
Los datos biográficos sobre Pere Benet Mateu son escasos y muy imprecisos, a pesar de la gran importancia que tiene para la historia de la farmacia española la única obra que escribió —Liber in examen apothecariorum […](1521)—, la primera obra de farmacia escrita por un boticario en la Península Ibérica, y, además, la segunda obra escrita por un boticario europeo sobre su arte, después de la de Manlius de Bosco,Luminare Majus(Venecia, 1494). En consecuencia, la biografía de Pere Benet Mateu se reduce al comentario de su única obra, dedicada por completo a los conocimientos necesarios a los aspirantes a ejercer la Farmacia.
Mateu tenía botica en Barcelona y fue uno de los boticarios barceloneses de mayor relevancia, hasta el punto de que escribió una obra que sirviera para que los aspirantes a boticario, después de los años preceptivos de aprendizaje en una botica a las órdenes de un maestro boticario, pudieran preparar y superar el examen que debían realizar ante el colegio de boticarios de la ciudad.
No publicó en vida su obra, que editó de forma póstuma su hijo, Pere Mateu, quien siguió al frente de la farmacia de su padre una vez que falleció éste. La obra manuscrita lleva la fecha del 12 de octubre de 1497, año del fallecimiento de Pere Benet Mateu, lo que quiere decir que estaba trabajando en ella cuando murió. Pere Mateu hijo quiso honrar la memoria de su padre llevando a la imprenta su única obra, que se imprimió en Barcelona en la imprenta del alemán Juan Rossembach en 1521; sin embargo, al estar datado el manuscrito en 1497, se considera que ésa es la fecha en que la obra estaba terminada y, por tanto, se trata de la segunda obra escrita por un boticario europeo, aunque tardara más de lo habitual en imprimirse.
El otro hijo de Pere Benet Mateu, Francesc Mateu, presbítero, elogió el proceder de su hermano boticario al decidirse a imprimir la obra del padre de ambos, elogio que se lee en el texto impreso.
La obra escrita por Pere Benet Mateu no era un tratado original de farmacia sino un compendio con el conjunto de conocimientos y habilidades que los boticarios debían saber para ser expertos en su arte, que Pere Benet Mateu agrupó en su obra, escrita para que los boticarios pudieran aprender el arte farmacéutico y, sobre todo, para que los aspirantes a boticario, una vez superado su aprendizaje, prepararan el examen, por lo que tiene un componente didáctico. Como las demás obras de farmacia de su tiempo, es un compendio algo desordenado, que desarrolla muchos temas: lo que debe saber el boticario para ser experto en su arte, los libros que debe poseer, los medicamentos simples, los medicamentos compuestos, las pesas y medidas farmacéuticas, los “Cánones” de Arnau y muchos otros temas farmacéuticos. En conjunto es bastante parecida a la obra del médico Saladino de AscoliCompendio de los boticarios, publicada en Bolonia, 1488. Los autores más citados son Mesué, Arnaldo, Nicolás, Avicena, Dioscórides y Rhazes y sigue, como todos los boticarios de su época, la teoría de los grados de los medicamentos elaborada por los galenistas.
Para escribir su obra aprovechó la experiencia acumulada al frente de su botica, por lo que es una mezcla de escolasticismo y empirismo, un tratado a la vez teórico y práctico. Su latín es sencillo, así como la manera de expresarse, sin adornos literarios.


