El proceso para la redacción del nuevo Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) de Santander ha sufrido un nuevo contratiempo. El Tribunal Administrativo Central de Recursos Contractuales (TACRC) ha acordado la suspensión cautelar de la adjudicación del contrato tras admitir a trámite el recurso presentado por la UTE Omicron-Amepro, excluida del procedimiento de licitación.
La decisión llega apenas diez días después de que el Ayuntamiento de Santander adjudicara el contrato a la empresa Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio, encargada de elaborar el documento urbanístico llamado a definir el desarrollo de la ciudad durante las próximas décadas.
La suspensión se produce después de que Omicron-Amepro recurriera su exclusión del concurso y solicitara la paralización cautelar del expediente hasta que se resuelva el fondo del asunto. La mesa de contratación había acordado descartar su oferta al considerar insuficiente la acreditación de la solvencia profesional de dos integrantes del equipo técnico presentado por la empresa.
Según ha explicado el Consistorio, el tribunal entiende que la continuación del procedimiento podría ocasionar perjuicios si finalmente el recurso fuera estimado, por lo que ha decidido suspender temporalmente la tramitación hasta dictar una resolución definitiva.
El concejal de Urbanismo, Agustín Navarro, ha lamentado el retraso que supone esta decisión para un documento que considera “fundamental para el futuro de Santander”, aunque ha subrayado que se trata de una circunstancia ajena a la voluntad municipal.
“Confiamos en que el recurso pueda resolverse en el menor plazo posible para retomar cuanto antes la tramitación”, ha señalado Navarro, quien ha defendido que el equipo de gobierno no tiene responsabilidad alguna en esta demora al responder la suspensión a las garantías legales previstas en la normativa de contratación pública.
Un proceso complejo y con varios descartes
La licitación para redactar el nuevo PGOU comenzó hace aproximadamente un año y ha estado marcada por diversas incidencias. Durante el procedimiento fueron quedando excluidas varias propuestas. En una primera fase se descartó la oferta presentada por Territorio y Ciudad y, posteriormente, la mesa de contratación acordó la exclusión de Omicron-Amepro.
La adjudicación definitiva recayó finalmente en Ezquiaga Arquitectura, Sociedad y Territorio, cuya propuesta fue aprobada por la Junta de Gobierno Local el pasado 1 de junio.
No obstante, la suspensión cautelar implica ahora un retraso en el calendario previsto por el Ayuntamiento. La elaboración del nuevo planeamiento urbanístico estaba proyectada para concluir a finales de 2029, un horizonte que podría verse alterado en función del tiempo que tarde el tribunal en resolver el recurso.
Santander sigue funcionando con el PGOU de 1997
La ciudad continúa desarrollándose bajo el Plan General aprobado en 1997, después de que el Tribunal Supremo anulara en 2016 el documento urbanístico de 2012 al considerar inviable su planificación de abastecimiento de agua tras la anulación del bitrasvase del Ebro.
Pese a la ausencia de un nuevo PGOU durante la última década, desde el Ayuntamiento destacan que el desarrollo urbanístico de Santander ha continuado mediante la aprobación de más de 200 modificaciones puntuales del planeamiento, adaptando la normativa a las necesidades surgidas en cada momento.
El equipo de gobierno insiste en que esta nueva suspensión no paralizará los proyectos de ciudad en marcha, aunque reconoce la importancia de disponer cuanto antes de un nuevo marco urbanístico adaptado a la realidad actual de Santander.





