El edificio había sido declarado en ruina inminente por el Ayuntamiento de Santander
Construido en 1920, según el catastro, presentaba signos de un abandono muy prolongado
Los propietarios del inmueble ubicado en los números 1 y 3 de la calle Santa Catalina han procedido al derribo del mismo como consecuencia de la declaración de ruina inminente decretada por el Ayuntamiento de Santander, a la vista del informe emitido por el arquitecto municipal.Según explicó el concejal de Infraestructuras, Urbanismo y Vivienda, César Díaz, el edificio, construido en 1920, según el catastro, mostraba signos de un abandono muy prolongado que se manifestaba, fundamentalmente, en el deterioro de la cubierta, con algunos tramos desplomados.En este sentido, Díaz precisó que el inmueble de tipología familiar rural, compuesto de varias viviendas con locales para almacén y aperos, se encontraba en muy mal estado, con pérdida de tabiquería, carpinterías y protecciones.“El inmueble presentaba un riesgo tanto para las personas que pudieran acceder a él como para aquellas que, simplemente, pudieran acercarse al mismo, por lo que declaramos su ruina inminente y ordenamos a sus propietarios la demolición del mismo”, subrayó el edil.Díaz añadió que el edificio presentaba un deterioro de tal envergadura que hacía inviable desde el punto de vista técnico y económico su recuperación.



