La seguridad del presidente Donald Trump ha vuelto a verse comprometida este sábado durante la celebración de la cena anual de la Asociación de Corresponsales en el hotel Hilton de Washington. Un individuo armado, identificado como Cole Tomas Allen, de 31 años, obligó a la evacuación inmediata del mandatario, de la primera dama y de los principales miembros del Gabinete tras abrir fuego en las inmediaciones del control de seguridad del recinto.
El sospechoso, que portaba una escopeta, una pistola y varios cuchillos, fue neutralizado por agentes del Servicio Secreto tras un intercambio de disparos. Un oficial resultó herido en el pecho, aunque el impacto fue absorbido por su chaleco protector. Según informes policiales, el atacante se dirigía hacia el salón de baile donde Trump se encontraba acompañado por figuras clave de su Administración, como el vicepresidente J.D. Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio.
Una evacuación por protocolo
El incidente se produjo en los primeros compases del acto. Al escucharse las detonaciones en el área de acceso, los agentes de seguridad activaron el protocolo de protección, cubriendo al presidente y trasladándolo a un lugar seguro. En el interior del salón, la confusión inicial llevó a muchos de los invitados a buscar refugio bajo las mesas, mientras las fuerzas de seguridad sellaban todas las salidas del hotel.
Aunque Trump manifestó inicialmente su intención de retomar el evento para no ceder ante la coacción violenta, la dirección de seguridad y la organización del acto decidieron finalmente la evacuación total del hotel para garantizar la integridad de los centenares de asistentes.
Firmeza ante la violencia política
Poco después, desde la Casa Blanca, el presidente compareció para confirmar que se encuentra en perfectas condiciones y elogiar la rápida respuesta de sus escoltas. Trump describió el suceso como «inesperado» y calificó al tirador como un «lobo solitario», evitando por el momento entrar en valoraciones sobre las motivaciones del ataque.
«No permitiremos que estos actos cambien nuestro modo de vida ni el curso de nuestra actividad», afirmó el mandatario, quien ya ha adelantado que el evento se reprogramará en un plazo de 30 días.
Antecedentes preocupantes
Este nuevo suceso se suma a una lista de incidentes que han marcado la actividad pública de Trump en los últimos tiempos, recordando inevitablemente lo ocurrido en el mitin de Butler en 2024. El FBI ha asumido la investigación para esclarecer cómo el detenido pudo aproximarse al perímetro de seguridad con armamento pesado y si existen vínculos con otros grupos radicales. Por ahora, el sospechoso permanece bajo custodia hospitalaria a la espera de ser puesto a disposición de la fiscalía federal.

