La concentración forma parte de las movilizaciones convocadas por la Confederación Europea de Sindicatos con motivo de la Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno que se celebrará los días 27 y 28.
Cerca de medio millar de personas secundaron hoy la concentración de protesta convocada por UGT y CCOO en la Plaza del Ayuntamiento de Santander, a instancias de la Confederación Europea de Sindicatos (CES), para exigir a la UE una Europa más social y democrática.
La concentración, que se enmarca dentro de una campaña europea de movilizaciones en defensa de las últimas propuestas remitidas por la CES a la Comisión Europea, se inició a las 12 horas y concluyó unos cuarenta minutos más tarde con la lectura de un manifiesto a cargo del periodista de Radio Televisión Española (RTVE) en Cantabria, Jaime Aja.
Con la presencia del periodista de RTVE, UGT y CCOO quisieron mostrar su rechazo al reciente cierre de la radiotelevisión pública griega, que, como precisó Aja responde a “una decisión autoritaria del Gobierno conservador presidido por Andoni Samaras”.
Además del manifiesto con el que se cerró la movilización, que resumía las principales reivindicaciones remitidas recientemente por la CES a la Comisión Europea, Aja leyó también un comunicado del comité de empresa de RTVE en Cantabria, en el que se rechazaba la desaparición de la readiotelevisión pública helena y se denunciaba la estrategia que se está siguiendo para las privatizaciones de entidades públicas.
“Esta estrategia se inicia con el desprestigio de sus profesionales, continúa con la asfixia económica y finaliza con la desaparición”, subrayó Jaime Aja, tras aseverar que “sin libertad de expresión, no hay libertad de hecho; y sin libertad, no hay democracia”.
Gobernanza económica, fiscal y social
Por su parte, el manifiesto de la Confederación Europea de Sindicatos, leído por el periodista cántabro, exigía un “contrato social para Europa porque la dimensión social debe ser parte integrante de la gobernanza económica y fiscal, cuyo objetivo prioritario tiene que ser generar crecimiento y empleos sostenibles”.
“La dimensión social de la UE debe basarse en el respeto a los derechos sociales fundamentales y en la mejora de las condiciones de vida y de trabajo, orientarse en la lucha contra el desempleo, la pobreza, las desigualdades y el dumping salarial y fiscal”, recalcaba el manifiesto con las reivindicaciones de los sindicatos europeos, tras rechazar que “los logros y las políticas sociales a nivel nacional y europeo se han visto muy perjudicados por las políticas macroeconómicas y del mercado laboral aplicadas hasta ahora”.
“El crecimiento y la lucha contra el desempleo deben ser la prioridad de la UE y como paso inmediato se tiene que poner fin a las medidas de austeridad y recurrir al uso de la flexibilidad fiscal permitida en tiempos de recesión económica”, agregaba el manifiesto sindical.
Para la CES, “en todo caso, consideramos que la propuesta de debatir sobre la dimensión social europea es demasiado restrictiva porque la UE tiene como objetivo el pleno empleo y el progreso social y, por tanto, cualquier debate sólo es aceptable en esos términos”.
Más inversión y fin a los recortes
El manifiesto exigía en nombre de la Confederación Europea de Sindicatos “poner fin a los recortes en el gasto público, la protección social y los salarios porque son injustos, aumentan el desempleo, las desigualdades y la pobreza y agravan la recesión económica”.
La CES también reclama también “poner fin a la competencia en salarios y condiciones laborales, que deben seguir siendo cuestiones nacionales y basadas en las relaciones laborales de cada país; e igualmente acabar con la competencia fiscal, el fraude y la evasión de impuestos”, además de proponer “poner el acento en las inversiones” y “promover el diálogo social y la negociación colectiva a todos los niveles”.
En este sentido, el manifiesto recordaba la reivindicación de la CES de un programa de inversiones entre un 1 y un 2% del PIB europeo “para restaurar un crecimiento sostenible y combatir el desempleo”, la puesta en marcha de “un ingreso social mínimo en todos los Estados miembros” y el aumento del salario mínimo legal en base a las normas del Consejo de Europa sobre salarios justos”.
La CES se decanta por el impulso del modelo social europeo “sin poner en cuestión o reducir los estándares nacionales existentes” e “iniciativas a favor del empleo de los jóvenes con una referencia particular a la garantía de un marco de calidad para las prácticas y la alianza europea para el aprendizaje”.
Los sindicatos europeos advierten también que “la democracia industrial es una parte integrante de los derechos democráticos” y, por ello, reclaman a la Comisión Europea que exija a los gobiernos y a los interlocutores sociales “información sobre la evolución de la situación social, el diálogo social y las relaciones industriales”.
Por el contrario, la CES criticaba en el manifiesto las políticas adoptadas hasta ahora en la UE “han sido puestas en marcha de manera antidemocrática con medidas equivocadas, que infringen los convenios colectivos, las relaciones industriales y el diálogo social”.



