También podrá ser canjeable por un instrumento de deuda, después de aplicar un recorte al valor nominal que dependerá del plazo restante hasta el vencimiento
Las pruebas de resistencia que realizó la consultora Oliver Wyman en España detectaron unas necesidades de capital de 57.000 millones de euros en un escenario adverso, pero el peso de esta cifra se repartirá entre varios actores.
La parte principal, 39.000 millones, ha sido aportada por Bruselas a través del Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE), que inicialmente había puesto a disposición de España una cifra muy superior, 100.000 millones de euros.
La Comisión Europea calcula que otros 12.000 millones será la parte que asumirán los accionistas e inversores que adquirieron deuda subordinada y preferentes de las ocho entidades ayudadas, y que ahora tendrán que asumir una quita a su deuda.
Otros 5.000 millones procederán de la venta de activos por parte de las propias entidades, así como ampliaciones de capital y otras medidas de gestión, y 1.000 millones serán generados por la propia transferencia de activos al llamado «banco malo».
DECLARACIONES DE ALMUNIA SOBRE LAS PREFERENTES
Hoy, el vicepresidente de la Comisión Europea (CE) y responsable de Competencia, Joaquín Almunia, afirmó que España cuenta con «fórmulas» para compensar a quienes «fueron engañados» al adquirir participaciones preferentes, y que los bancos deben cumplir los laudos de arbitraje o sentencias al respecto.
Almunia se pronunció así en la rueda de prensa en la que explicó los planes de reestructuración de Liberbank, Caja3, BMN y CEISS, al ser preguntado por qué no se otorgaron más fondos europeos a los bancos españoles para cubrir las pérdidas que deben asumir los titulares de participaciones preferentes.
El tratamiento que ha dado la Comisión «a cualquier instrumento de capital híbrido», como es el caso de las preferentes, es «conforme al reglamento europeo de las ayudas de Estado», afirmó el comisario español.
No obstante, admitió que «es verdad que en el caso español hay titulares de participaciones preferentes que, por decirlo suavemente, han sido engañados cuando suscribieron un producto financiero que creían seguro (…) y que resultó ser un producto de capital híbrido que, cuando baja el capital de la entidad correspondiente, tiene que sufrir un descuento», afirmó Almunia.
Ese tipo de «abusos o engaños no puede y no debe ser sufragado por los bolsillos de contribuyentes estonios, eslovacos, austríacos, holandeses o belgas», subrayó Almunia.
Ante este problema, añadió que «hay fórmulas» para que las autoridades del país donde se han producido esas prácticas abusivas «encuentren las maneras de compensar a las personas que deben ser compensadas por haber sido engañadas», aunque no precisó a qué instrumentos concretos se refería.
La CE establece una metodología general para las pérdidas que deben asumir los titulares de acciones y de capital híbrido -deuda subordinada y preferentes- y unas hipótesis acorde a la ayuda que recibe cada entidad para mejorar su nivel de capital, si bien son luego las entidades y las autoridades españolas las que deben aplicar el descuento concreto, explicó.
En cuanto a los laudos dictados en algunos casos en España como en el de Catalunya Caixa, que tendrá que devolver a los afectados el 100 % de la inversión, y el de las antiguas cajas gallegas fusionadas en el banco Novagalicia Banco, Almunia dijo que hay que cumplir esos dictámenes.
A partir de ahí, la compensación adicional a la que resulta de la aplicación de la metodología para cada una de las entidades con ayudas públicas es «que no va a ser financiada por los fondos» europeos, destacó, «sino con recursos que busquen las propias entidades o con recursos de las autoridades del Estado miembro».
INCLUYEN A LIBERBANK
El comisario europeo de Competencia, Joaquín Almunia, ha avanzado este jueves que los titulares de preferentes, capital híbrido y deuda subordinada de las ocho entidades financieras españolas que recibirán ayudas del MEDE –las cuatro nacionalizadas más las entidades del grupo 2 (BMN, Banco Ceiss, Liberbank y Caja3)– asumirán pérdidas de más de 12.000 millones de euros.
El Banco de España, que ofrece estos datos el mismo día que Bruselas ha aprobado los planes de las entidades del grupo 2, ha señalado que para los tenedores de deuda subordinada con vencimiento se establece un régimen particular a fin de que pueda ser canjeada por activos computables como recursos propios de primera calidad con un porcentaje de recuperación de hasta el 90%.
También podrá ser canjeable por un instrumento de deuda, después de aplicar un recorte al valor nominal que dependerá del plazo restante hasta el vencimiento.
En total, las entidades del grupo 2 recibirán 1.865 millones de euros, una cantidad inferior a la cifra de necesidades de capital identificadas en los test de estrés de Oliver Wyman, que se han reducido gracias a la transmisión de activos problemáticos a la Sareb y a la asunción de pérdidas por parte de los tenedores de preferentes y deuda subordinada.
En conjunto, las entidades nacionalizadas y Caja3, Liberbank, Ceiss y BMN recibirán 38.833 millones de euros, una cifra «sensiblemente inferior» a los 52.454 millones identificados en la prueba de estrés.
El Banco de España destaca que con esta decisión se culmina «un importante hito en el proceso de reestructuración del sector bancario español.
REDUCIRÁ SU TAMAÑO UN 25 POR CIENTO
En un comunicado remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), Liberbank ha explicado que el citado plan que hoy ha recibido el visto bueno en Bruselas, prevé una recapitalización de hasta 1.384 millones de euros mediante la puesta en marcha de cuatro medidas.
La primera de ellas es que Liberbank recibirá 124 millones de euros en ayudas en forma de bonos convertibles contingentes (cocos) suscritos por el Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) que tendrán un plazo máximo de amortización de dos años.
Una cantidad que es muy inferior a los 1.198 millones de déficit de capital que reveló el test de Oliver Wyman, debido al traspaso de activos al denominado «banco malo».
En concreto, la entidad traspasará activos y préstamos inmobiliarios deteriorados a la Sociedad de Gestión de Activos procedentes de la Reestructuración Bancaria, Sareb, por un importe de unos 1.000 millones de euros.
Además, la entidad llevará a cabo otras acciones como el canje de instrumentos híbridos de capital y la venta de algunos activos.
En el comunicado hecho público hoy por la Comisión Europea se explica que hasta ahora Liberbank no había necesitado ayudas públicas en forma de capital, aunque ha recordado que sí se ha beneficiado de garantías estatales sobre deuda preferente no garantizada que fueron concedidas al amparo del régimen de avales de deuda emitida por las entidades por valor de 3.875 millones.
Además de Liberbank, la Comisión Europea ha autorizado hoy los planes de reestructuración de Caja3, BMN y Banco CEISS, entidades que junto a la primera, necesitan unas ayudas públicas conjuntas de 1.865 millones de euros.
«Los planes de reestructuración de BMN, Caja3, Banco CEISS y Liberbank harán que vuelvan a ser viables», según la CE, para quien dichas entidades deben reorientar su modelo empresarial para centrarlo en el negocio minorista y la concesión de préstamos a las pymes en las regiones en las que habían operado tradicionalmente.
También, la CE dice que estas entidades dejarán de prestar dinero a proyectos inmobiliarios, o mantendrán una actividad marginal en este ámbito, y limitarán su presencia en el negocio de banca mayorista.
«Esto contribuirá a reforzar sus posiciones de capital y liquidez y a reducir su dependencia de la financiación interbancaria y del Banco Central», añade la CE, que cree que las transferencias de activos al «banco malo» reducirá el impacto del deterioro adicional de los activos de mayor riesgo y contribuirán a restablecer la confianza.


