De hecho, ya se está produciendo la salida de los desertores, como el caso de Anatoli Chubais, que fue uno de sus asesores clave al no estar de acuerdo en cómo estaba desarrollándose el asunto de Ucrania.
La posibilidad de ungolpe de estadocontraVladímir Putinsiempre ha parecido más un argumento de ciencia ficción que una posibilidad real, hasta ahora.
Según una información revelada por el diario ‘The Times’, en los pasillos del Kremlin podría estar cociéndose una revuelta para deponer al líder ruso tras elestallido de la guerra.
La guerra contra Ucrania ha cumplido un mes y la situación no es la que Putin había planeado, pues las tropas rusas están estancadas y la toma definitiva parece lejana.
Las ayudas de la comunidad internacional a Ucrania en armamento y dinero, junto con las sanciones impuestas a Rusia, han dificultado los planes de conquista y el país estáatravesando una delicada situación financiera.
Según ha publicado ‘The Times’, un denunciante anónimo, que podría pertenecer a los servicios secretos rusos, ha enviado una serie de misivas en las que relata el descontento con el líder rusoy el caos generalizado.
Este denunciante anónimo, explica el citado medio, ha enviado 12 cartas aVladimir Osechkin, un activista muy buscado por el Kremlin por su labor de denuncia de los abusos que se cometen en las cárceles del país.
En los documentos enviados a Osechkin,el denunciante ha detallado que los servicios de inteligencia rusos están muy descontentos con la deriva de la situación ideada por Putiny que se vive un auténtico caos. El activistaha subrayado que el hecho de que la inteligencia rusa comience a hablar mal de Putin es un síntoma de que algo está ocurriendo en el Kremliny, en su opinión, no cree que sean movimientos a favor de él, sino indicios de que se podría estar gestando una especie de golpe de estado.
De hecho,ya se está produciendo la salida de los desertores del presidente ruso, como el caso de Anatoli Chubais, que fue uno de sus asesores clave pero que al no estar de acuerdo en cómo estaba desarrollándose el asunto de Ucrania, dejó su cargo y tuvo que abandonar el país junto a su familia, según confirmó la BBC.



