Los expertos recomiendan que si se va de playa o de piscina, lo mejor es lavarse las manos con agua y jabón y aplicar después una buena crema con un alto grado de protección solar.
Además de lavarnos minuciosamente las manos con agua y jabón, desde hace unos pocos meses hemos introducido también entre nuestros hábitos más cotidianos el uso de geles elaborados a base de alcohol -geles hidroalcohólicos-, como medida preventiva para mantener a raya al coronavirus y evitar los temibles contagios.
En el autobús, cuando entramos en una tienda, en el supermercado, al llegar a casa o a la oficina, cuando tocamos cualquier superficie ‘sospechosa’ o, simplemente, cuando se nos presenta la ocasión, estos geles hidroalcohólicos, que actúan como potentes destructores de microbios y que contienen al menos un 60% de alcohol, son muy eficaces como desinfectantes, pero -y aunque todos cumplen con la misión de esterilizar nuestras manos- no todos tienen la misma composición y su uso abusivo pueden dañar la piel.
El uso frecuente de estos desinfectantes puede causar en las personas que tienen una piel más sensible “dermatitis de tipos erosivas”, que se producen cuando la piel se reseca y se agrieta, por lo que es muy conveniente “combatir esa sequedad con cremas hidratantes para que nuestra piel se rehidrate y se recupere”. «El alcohol seca virus y bacterias, los deshidrata, pero no queremos que seque y dañe la piel de nuestras manos, por eso estos productos llevan solo un 60% de alcohol”. Aunque, al fin y al cabo, el alcohol es alcohol y reseca también nuestra piel.
En este sentido la recomendación es la que sigue: “Nos podemos lavar las manos con el gel al entrar en casa, pero después hay que hacerlo con agua y jabón. En casa también vamos sin mascarilla”. Además, ahora con el calor, “si perdemos el manto ácido de la piel y aumentamos la humedad con el sudor pueden salir hongos entre los dedos y, si se producen grietas, estas pueden infectarse”.
Se recomienda por los expertos que si el problema comeinza a preocuparnos, debemos recurrir a una crema hidratante que contrarreste la sequedad provocada por el alcohol. Y, desde luego -y en esto coinciden la mayoría de expertos- si estamos pensando en disfrutar en un día de playa o piscina, lo más recomendable es evitar el lavado de manos con gel hidroalcohólico si vamos a exponernos al sol, ya que podríamos sufrir algún tipo de lesión en la piel, irritaciones e incluso quemaduras. En estos casos, lo mejor es lavarse las manos con agua y jabón y aplicar después una buena crema con un alto grado de protección solar.



