En esta ocasión, los cuarenta afectados se han visto acompañados por unos ocho agentes de la Guardia Civil, dos de los cuales, situados en el interior de la oficina, impidieron la entrada en la sucursal bancaria a «expoliados».
Cerca de medio centenar de afectados cántabros por las participaciones preferentes han protestado hoy ante varias sucursales bancarias de Santander, para exigir a “los ladrones” que las dirigen, y a los empleados que han colaborado con ellos, que les devuelvan sus ahorros.Las concentraciones, convocadas por la Plataforma de Afectados por las Preferentes de Cantabria, se han desarrollado desde las once de la mañana hasta la una de la tarde ante la oficina central de la antigua Caja Cantabria, en la Plaza Porticada, la sucursal del BBVA en Calvo Sotelo y la de EVO (Novacaixagalicia) en la calle Jesús de Monasterio.Los afectados por las preferentes han denunciado ante estas sucursales la estafa de la que han sido víctimas, y han exigido nuevamente la devolución íntegra de su dinero. Para ello, han portado pancartas, pegatinas y carteles alusivos al “corralito” que han sufrido y han cantado canciones populares con la letra adaptada a la estafa de las preferentes.Chorradas y sinvergüenzasEn la puerta de la oficina principal de Caja Cantabria, un grupo de afectados ha coincidido con el director de esta oficina, con el que han comentado el proceso de comercialización de las preferentes por parte de la entidad, desde la creación de una sociedad en las Islas Caimán hasta el Plan de Fidelización que ha ofertado Liberbank a sus “accionistas a la fuerza” a condición de que no interpongan demandas contra el banco.Durante la conversación, los Afectados han cuestionado al responsable de esta oficina cómo ha actuado la entidad con clientes de toda la vida a los que ha “engañado y estafado” vendiendo preferentes como si fueran plazos fijos, a lo que el director ha espetado que Caja Cantabria ha hecho “todo bien” salvo “pequeños detalles” y “chorradas”. Ante esto, los afectados han zanjado el breve encuentro llamándole “sinvergüenza, chorizo, ladrón y estafador”.Cabezón de la SalTambién quieren informar que hoy tenido lugar en Cabezón de la Sal la concentración de protesta que semanalmente se desarrolla a las puertas de la sucursal de Caja Cantabria en esa localidad. En esta ocasión, los cerca de cuarenta afectados se han visto acompañados por unos ocho agentes de la Guardia Civil, dos de los cuales, situados en el interior de la oficina, impidieron la entrada en la sucursal bancaria a los Afectados que portaban carteles reclamando su dinero.Desde la Plataforma quieren manifestar nuestro rechazo y sorpresa ante el hecho de que agentes del orden público impidan la entrada a la oficina de una entidad bancaria privada, a quienes además de clientes, son accionistas. Entendemos que las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado no están para realizar esas labores, y que si “Caja Cantabria” quiere impedir a alguien el acceso a sus oficinas, lo que tiene que hacer es contratar seguridad privada, y no utilizar a empleados públicos para esos menesteres…»Nosotros no pagamos impuestos para que con ellos se “proteja” a empresas privadas que se dedican a engañar y estafar a los ciudadanos. Entendemos que esos empleados públicos que son los agentes de la Guardia Civil tienen otras tareas de la que ocuparse, y que si lo que quieren es impedir problemas, lo deben hacer desde la calle, no desde el interior de una empresa privada», señalan.Por ello dese la Plataforma lamentan profundamente que se considere más importante “proteger” (sabrán ellos de qué o de quién) a una empresa privada que velar por la seguridad y los bienes de los ciudadanos, desviando para ello los escasos recursos materiales de que la sociedad dispone.



