Considera «imprescindible y vital» la ampliación de capital prevista y anima a los accionistas a acudir a la misma con el objetivo de que la entidad «sea de todos los racinguistas», algo que llevan solicitando mucho tiempo
EL MUNDO CANTABRIA/MAR SAIZ.-Después de un fin de semana redondo, en donde los resultados han sonreído al conjunto cántabro, el presidente del Racing, Ángel Lavín, prefiere no lanzar las campanas al vuelo y «seguir con los pies en el suelo» pues restan tres finales aún y hay que ganarlas.
Pregunta.-¿Ve luz al final del túnel?
Respuesta.-En ningún momento he visto que el equipo arrojase la toalla. Es cierto que está siendo una temporada muy complicada, pero cuando ves a los jugadores creer, cuando ves a una plantilla totalmente volcada, comprometida, que para mí es una palabra clave, piensas que las cosas pueden salir adelante.
P.-¿Hay esperanza?
R.-Seguimos sin depender de nosotros, pero está en nuestras manos. Lo único que hemos de hacer es concentrarnos en el siguiente compromiso. Deportivamente, sólo existe ahora el partido del domingo. De nada vale hacer cuentas, números, ver estadísticas. Sólo ganar el domingo.
P.-¿Y no piensa que al Guadalajara le pueden bajar en los despachos?
R.-Como nos detengamos un solo segundo en esas circunstancias, perderemos el verdadero norte. Todos tenemos que estar centrados en ganar los partidos que necesitamos. Los jugadores están mentalizados y los aficionados volcados en ayudarles. Esa es la única verdad. Lo demás, no depende de nosotros.
P.-Lo que sí es verdad es que el racinguismo ya estaba haciendo cábalas en relación a qué equipo bajaba por deudas o por no cubrir ampliaciones de capital y resulta que el presidente de la Liga dice que el que puede desaparecer es el Racing…
R.-Espero y deseo que se equivoque y que el Racing se salve, tanto en lo deportivo, como en lo económico. Lo que dijo Javier Tebas es muy duro, pero admito que es lo mismo que hemos sostenido nosotros desde hace meses. Es más, lo presentó en el juzgado la comisión de seguimiento del convenio de acreedores que dejó bien claro que la ampliación de capital no es que sea un antojo o simplemente necesaria; es imprescindible, indispensable para la supervivencia del club.
P.-¿No suena a dramático?
R.-La realidad es como es y no podemos cambiarla. Las explicaciones las daremos a los accionistas, en la Junta General, porque nosotros hemos cometido errores, como todos, pero del presupuesto de este año tuvimos que destinar más de 3 millones a pagos del anterior ejercicio, y que yo sepa, el año pasado la gestión no fue nuestra. Y así muchas cosas, como los acuerdos singulares o la merma de ingresos por el descenso no previstos, y que aclararemos.
P.-¿Cree realmente que alguien acudirá a la ampliación?
R.-Entiendo que es la oportunidad que tanto han demandado muchos accionistas minoritarios. En la época post-Piterman leí, de forma continua, la famosa idea de la atomización. Un proyecto, cargado de sentimiento, que consistía en conseguir que el Racing fuera de los racinguistas. Algo así como importar el modelo de la Real Sociedad, cuyas acciones están en manos de miles de personas y no hay un accionista mayoritario. En aquella ocasión no se consiguió. Igual ha llegado el momento de dejar los lamentos y de dar un paso al frente, si es que realmente se quiere que el Racing sea de todos.
P.-¿Y todo esto no puede ser una trampa para que ustedes puedan gestionar más dinero?
R.-Una trampa sería si nosotros hubiésemos convocado una ampliación para captar fondos, pero asegurándonos que Ali nunca pudiera perder el control de la mayoría accionarial. Entonces, no se hubiera realizado la operación acordeón. Hubiésemos abierto una ampliación de capital, captados los fondos que se hubieran conseguido y hubiéramos podido seguir exactamente igual. Este no es el caso. Es evidente. Hemos logrado que Ali renuncie a su control, ha firmado su salida del club por lo que el Consejo que esté al frente del Racing tras el proceso de ampliación estará formado por las personas que decidan los que compren las acciones. Por lo tanto, este Consejo no gestionará nada de lo que se ingrese, ya que el nuevo órgano rector lo elegirán los nuevos accionistas. ¿Trampa? Ninguna.
P.-Entonces, ¿usted no va a continuar de presidente?
R.-Los que compren las acciones mandarán. Tras la ampliación de capital, los accionistas elegirán el nuevo Consejo que será el encargado de nombrar presidente.
P.-¿Y Alí Syed?
R.-Ha puesto el contador a cero. Ha rubricado la decisión de proceder a la operación acordeón (reducción y ampliación) y ha confirmado su disposición a no acudir a la ampliación de capital, así que, si se cubre el capital necesario, su presencia será mínima, testimonial.
P.-Pero nadie se fía…
R.-Si de lo que no se fían es de que Ali no acuda, es algo evidente, ya que si hubiera querido seguir siendo el máximo accionista, lo hubiera tenido fácil: como la ampliación es de obligado cumplimiento, capitaliza la deuda que tiene el club con él, transformándola en acciones y sigue con todo el poder. Eso, por ejemplo, lo hizo Montalvo con su préstamo participativo, que lo transformó en capital social, en acciones. Ali, sin embargo, no lo ha hecho.
P.-¿Qué piensa cuando ve que las Peñas y Aupa recomiendan comprar sólo 1,5 euros en acciones?
R.-Que con esa medida Ali mantendría su control, por lo que es una decisión que no se corresponde con lo que han estado reclamando durante todo este tiempo. En segunda instancia, que perderían, de nuevo, una oportunidad para conseguir que el Racing sea de los racinguistas.
P.-Es que pueden pensar que todo es una estrategia para sacarles el dinero y luego venir con un tapado…
R.-En la ampliación de capital hay una primera fase destinada, exclusivamente, para los accionistas actuales, los que poseen acciones. Sólo ellos podrán comprar. Si las adquieren, no habrá oportunidad alguna para nadie externo, ni tapados, ni descubiertos.
P.-¿Qué es lo que espera de este proceso?
R.-Lo que a mí me gustaría es que se siguiera el ejemplo del Oviedo, en donde los pequeños accionistas han dado toda una lección. Pusieron dos millones de euros entre todos y eso sirvió para que un inversor, el más potente, sólo pudiera adquirir el 35%, ya que el resto está en manos de miles y miles de carballones. Con esa misma cantidad, los pequeños accionistas aquí tendrían el 66,67% del capital social y nadie tendría mayoría absoluta. Tendría que haber elecciones o pactos, pero siempre contando con los pequeños accionistas.
P.-La decisión de la Audiencia Provincial, en relación a desestimar la recusación de la Jueza Mar Cabrejas, ¿cambia algo su planteamiento de cara a la Junta General?
R.-Es que no hay alternativa. No es que podamos escoger entre hacer una ampliación o no. La ampliación es imprescindible.



