Correos abre expediente a la empresa subcontratada responsable y pide la expulsión del vigilante
En investigación, abierta por el jefe de Seguridad de Correos, se visualizaron las imágenes de las cámaras de seguridad para intentar encontrar los fallos yse ha podido comprobar que es el vigilante de seguridad quien no advierte de los proyectiles del interiorde las cartas pese a queen la imagen del escáner se aprecianperfectamente.
Según muestran las grabaciones revisadas, el vigilante no aprecia en el escáner o no se da cuenta del contenido de las cartas y las misivas prosiguen su trayecto.Sí el empleado en cuestión se hubiese percatado de las balas que había en el interior de cada carta,el protocolo de seguridad dicta que hay que comunicar los hechos inmediatamente a la Policía e inmediatamente se habrían hecho cargo.
Al no iniciarse el protocolo por el fallo del vigilante, las cartas sí llegaron finalmente a sus destinatarios,un fallo que según el reglamento de Correos está tipificado como «muy grave»por parte de la empresa privada subcontratada, pues ha supuesto lano detección de material explosivo.
Por ello,desde Correos han abierto un expediente a IMV Vigilanciaasí como el «apercibimiento más severo» debido al «incumplimiento» que le ha supuesto a la entidad pública un «daño a la imagen, prestigio y buen nombre». Además,también han solicitado a la empresa subcontratada «la retirada inmediata del servicio» del vigilante de seguridadque operaba en aquel momento (el día 19 de abril) en el escáner y no percibió los proyectiles en las cartas.



