Considera que este proceso puede verse favorecido por la reforma local, que va a conllevar una redistribución de competencias que exigirá reorganizar los recursos humanos, técnicos y económicos
El alcalde de Santander y presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP), Iñigo de la Serna, ha afirmado hoy que los cambios en la gestión de la ciudad que va a suponer el desarrollo de las smart cities requieren de una nueva organización interna de cada ayuntamiento, un proceso que consideró que se puede ver favorecido por la reforma local que analizará mañana el Consejo de Ministros.“La reforma local, que será la más profunda que ha tenido la Administración local en toda su historia, va a desencadenar cambios de gran calado. Los municipios vamos a tener que afrontar una reorganización de nuestras competencias, que obligará a redistribuir nuestros recursos humanos, técnicos y económicos. Por eso, este es el momento de replantearnos también la forma en la que se organizan, con carácter interno, nuestros ayuntamientos”, ha detallado.A este respecto, ha puesto como ejemplo los cambios en la forma de trabajar que ha planteado para el Ayuntamiento de Santander una iniciativa como “El pulso de la ciudad”, que hace posible que los ciudadanos puedan trasladar, a través de una aplicación instalada en su ‘smartphone’, cualquier incidencia que se produce en las calles de la ciudad, y que puede abarcar desde problemas en el tráfico a daños en el mobiliario público, necesidad de sustituir un punto de luz, etc.Estas incidencias se trasladan a los servicios correspondientes para poder darles una respuesta ágil y eficaz, algo que ha obligado a modificar la estructura interna de organización en el propio Ayuntamiento y que ha conllevado notables cambios en la organización del trabajo por parte de los responsables técnicos a quienes se ha asignado esta tarea.De la Serna ha realizado estas consideraciones durante su participación, esta tarde, en el ciclo de conferencias sobre sociedad creativa, con el título “Smart Cities: ciudades conectadas y habitables”, que celebra la Escuela de Organización Industrial en Madrid.“Santander sigue incrementando su presencia en los principales foros de discusión y debates en torno a la smart city que se celebran tanto en España como a nivel europeo”, ha apuntado el alcalde, al tiempo que ha destacado que, de esta manera, se está multiplicando la proyección internacional de la ciudad –como lo muestra el hecho de que medios de comunicación de la relevancia del semanario alemán Der Spiegel o de la televisión pública suiza hayan dedicado reportajes al trabajo en innovación que se está haciendo en Santander-, algo que es enormemente positivo para captar nuevas inversiones empresariales.El alcalde ha subrayado la apuesta de la ciudad y del equipo de gobierno municipal por impulsar y fortalecer el sector de la innovación, convencidos de su potencial para generar actividad y empleo que contribuyan a mejorar la coyuntura económica actual.“En esto coincidimos con 9 de cada 10 cántabros, que, tal como refleja un estudio que hemos conocido hoy mismo, consideran que la innovación es clave para salir de la crisis”, ha manifestado.Durante su intervención, De la Serna ha abogado por establecer un modelo homogéneo de la ciudad inteligente para lo cual, en su opinión, es necesario consolidar, impulsar y aprobar dos iniciativas, como son el Barcelona City Protocol, un sistema de certificación en el que ya se está trabajando, y el Comité de Normalización de Ciudades Inteligentes, ya constituido, promovido por AENOR y la Secretaria de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (SETSI).“Hay que dar un impulso a ambos procesos para conseguir generar un modelo homogéneo de ciudad inteligente, estableciendo unos criterios mínimos para fijar cuáles son los requisitos necesarios para considerarse smart city”, ha declarado.Asimismo, ha precisado que sería muy positivo incluir indicadores para comprobar en qué grado están cumpliendo esos objetivos cada una de las ciudades.En este sentido, ha remarcado que Santander está trabajando en el mismo modelo que ya se está perfilando en el Barcelona City Protocol, con una estructura que se basa en la creación de una plataforma tecnológica única, a la que se incorporen los diferentes servicios de la ciudad, y con un ‘cerebro’ que sea capaz de interrelacionarlos, de manera que exista una mayor coordinación y la gestión sea más eficiente.Respecto a la financiación de los proyectos de innovación, el alcalde ha abogado por que España siga la línea de la Unión Europea, que ha abierto un camino importante en la aportación de fondos para proyectos vinculados a las smart cities.Por ello, ha propuesto que se plantee la posibilidad de trasvasar, para dedicarlos al desarrollo de las ciudades inteligentes, recursos que ahora se emplean en otras iniciativas ligadas a la innovación y las telecomunicaciones.De la Serna, que preside la Red Española de Ciudades Inteligentes (RECI), ha apostado por fortalecer el trabajo en red entre las diferentes ciudades que están avanzando en el marco de la ‘smart city’, algo que permite que, además de mejorar y potenciar los servicios que prestan a los ciudadanos, ahorren costes para la propia Administración.
Considera que este proceso puede verse favorecido por la reforma local, que va a conllevar una redistribución de competencias que exigirá reorganizar los recursos humanos, técnicos y económicos



