El representante de La Unión señaló que la obra “sí generará actividad en la misma durante diez meses”, pero añadió “luego generará más gastos corrientes de mantenimiento, de suministro eléctrico, y de reparaciones”.
La Unión insta al Ayuntamiento de Santander a que posponga la inversión de 2,77 millones de euros, prevista para la construcción de rampas y escaleras mecánicas entre la Plaza de Numancia y General Dávila, por “no ser oportuna en este momento en el que hay necesidades más perentorias en la ciudad”.Gerardo Miguel, miembro de la Comisión Ejecutiva Regional de la formación política, indicó que “no se duda de que se trata de una actuación que mejora la zona y pone en alza a las calles afectadas, y además supone un buen servicio al ciudadano”, pero añadió “se trata de una obra que se puede posponer uno o dos años, pues ahora hay mayores necesidades”.El representante de La Unión señaló que la obra “sí generará actividad en la misma durante diez meses”, pero añadió “luego generará más gastos corrientes de mantenimiento, de suministro eléctrico, y de reparaciones”.“En estos momentos”, defendió, “es preferible dedicar esos 2,77 millones de euros, una cantidad realmente importante, a apuntalar las destrozadas economías familiares de Santander”.Por ello, planteó como alternativas de gasto, “dada la situación de quiebra de buena parte de la sociedad santanderina”, como pueden ser “la asistencia social, ayudas para poder pagar la luz, el agua, o la rehabilitación de edificios y viviendas, que se están deteriorando por no tener las familias capacidad de inversión”.Asimismo, parte de ese dinero “se puede destinar a evitar el copago en la teleasistencia”, o incluso a “mejorar las posibilidades de acceso a una vivienda protegida”.Otro de los posibles destinos de ese dinero, “es la reducción de los impuestos municipales”, respecto de los cuales alertó que “la eclosión de los mismos está desbaratando las previsiones de la economía familiar de Santander, ya sin renta suficiente para consumir normalmente en el comercio de la ciudad, lo que está generando un desempleo desorbitado en el sector servicios”.“No es el momento de acometer esa inversión”, finalizó, “hoy es más necesaria la atención básica a los problemas económicos de la familias de Santander”, para las cuales “una reducción de la ingente carga fiscal municipal, aliviaría su situación, y aumentaría la capacidad de gasto, lo cual sería más conveniente para el empleo global de la ciudad”, y apostilló “sería más positivo para el empleo de Santander que el hecho puntual de la obra proyectada, que es un modo efímero de utilización de mano de obra”.



