Determinadas variedades de carne, como la de ovino, han experimentado subidas anuales de casi el 22%; los aceites, un 24,4%, las frutas, un 9%; y las legumbres y hortalizas, un 8%.
Los datos del IPC son claros. El año pasado se cerró conun incremento de la inflación del 6,5%,el dato más alto desde 1992. La inflación subyacente, que recoge el índice general sin alimentos no elaborados ni productos energéticos, también aumentó, hasta situarse en el 2,1%, un baremo que no alcanzaba desde 2013.
Variedades de carne, como la de ovino, han experimentado subidas anuales de casi el 22%; los aceites, un 24,4%, las frutas, un 9%; y las legumbres y hortalizas, un 8%. La luz y los carburantes también se han disparado.


