Por provincias, la de León fue la que más controles registró, con casi el doble que Valladolid. Sin embargo en el capítulo de denuncias, Salamanca y Ávila se llevaron la palma.
Durante la campaña especial de vigilancia y control de los autobuses dedicados al transporte escolar y de menores, desarrollada por la Dirección de General de Tráfico (DGT) desde el lunes 12 al domingo 19 de noviembre, la Guardia Civil llevó a cabo en las carreteras y travesías un total de 111 controles, con el resultado de 45 vehículos infractores a las normas para este tipo de transporte y la formulación de 64 denuncias.
Por provincias, la de León fue la que más controles registró, con casi el doble que Valladolid. Sin embargo en el capítulo de denuncias, Salamanca y Ávila se llevaron la palma.
En la comunidad autónoma, del total de las 508 denuncias formuladas por la Guardia Civil de Tráfico durante el desarrollo de la campaña en las carreteras de la Comunidad, 296 estuvieron motivadas por no contar con la autorización especial para transporte escolar, y 47 por la ausencia de seguro de responsabilidad civil ilimitada.
En la campaña especial similar de 2011, llevada a cabo entre los días 14 a 18 de noviembre, la Guardia Civil controló en Castilla y León a 779 vehículos y formuló 618 denuncias.
La normativa en esta materia refleja que los autobuses no puede tener más de 16 años, los asientos de primera fila deberán contar con mampara de protección, habrá plazas para minusválidos, el suelo será antideslizante y habrá asideros junto a las puertas y escalones con colores vivos.
Es obligatorio y también el limitador de velocidad y en materia de cinturones, todos los fabricados a partir de 2006 deben llevarlos. Se exige placa de transporte escolar delante y detrás. Las puertas se abrirán por dentro y fuera fácilmente. Su mecanismo de acceso estará protegido. Llevarán dos extintores, martillos y botiquín de primeros auxilios y el conductor necesitará una autorización especial para transporte escolar.


