En otro de los juicios previstos para hoy se incluye un colaborador en el tráfico de droga y pertenencia a grupo criminal que operaba en el norte de España.
El Tribunal Superior de Justicia de Cantabria anuncia para la semana que comenzó este lunes con los siguientes juicios:
Jueves, 7 de abril
10:00 horas
Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria
Procedimiento Abreviado 15/2019
Tráfico de drogas y pertenencia a grupo criminal
Acusado de pertenecer a una organización dedicada al tráfico de drogas que operaba en el norte de España.
En octubre pasado fueron juzgadas 21 personas en la misma causa, pero el ahora acusado se encontraba en paradero desconocido y no compareció. Las 21 reconocieron los hechos y se conformaron con las penas solicitadas por el ministerio fiscal.
El acusado que comparece hoy ante el tribunal se dedicaba, según la fiscalía, a custodiar hachís y también a realizar entregas, todo bajo las órdenes del jefe de la organización. En el registro de su domicilio, en Barakaldo, se le intervinieron 3.450 euros procedentes del tráfico de drogas.
La pena solicitada por el ministerio fiscal para él, al que considera autor de un delito contra la salud pública y otro de pertenencia a grupo criminal, asciende a un año y nueve meses de prisión, sin imposición de multa al no habérsele aprehendido cantidad alguna de droga.
12:00 horas
Sección Tercera de la Audiencia Provincial de Cantabria
Procedimiento Sumario Ordinario 61/2021
Abuso sexual
Acusado de abusar de una mujer cuando esta se encontraba dormida.
Según el escrito de la fiscalía, el acusado había acudido junto a otros amigos a una vivienda para celebrar una barbacoa. Finalizada la fiesta de madrugada, decidieron quedarse a dormir, y el acusado lo hizo en la misma cama que dos mujeres, “por ser de grandes dimensiones y no haber camas disponibles para todos”.
En el transcurso de la noche, cuando una de las mujeres “se encontraba profundamente dormida, el procesado, con ánimo de satisfacer su deseo sexual, metió la mano bajo la ropa interna de la mujer e introdujo dos dedos en su vagina, para continuar los tocamientos en la zona del clítoris, hasta retirar finalmente la mano y abandonar la habitación al recibir una llamada de teléfono”.
La mujer “se despertó al notar algo extraño en la vagina” y “no supo reaccionar, quedando paralizada en estado de shock, haciéndose la dormida hasta que el procesado abandonó la habitación”.
Como consecuencia de estos hechos, la mujer “sufrió daño moral, consistente en trastorno de estrés postraumático, que según el informe forense necesitó tres meses para su curación, de los cuales uno estaría impedida para sus ocupaciones habituales”.
El procesado “había ingerido alcohol en exceso”, “tenía afectadas sus facultades volitivas e intelectivas” y “ha reparado extraprocesalmente” a la mujer por los perjuicios morales sufridos.
A juicio de la fiscalía, los hechos constituyen un delito de abuso sexual con penetración, con la concurrencia de las circunstancias atenuantes de intoxicación alcohólica y reparación del daño.
La pena solicitada por el ministerio público asciende a dos años de prisión y prohibición de comunicar o acercarse a la mujer durante un periodo de tres años.



