El número de parados es de 29.800 en Cantabria, una de las tres únicas comunidades en las que se redujo el desempleo junto al País Vasco (4,84 %) y Extremadura (0,74 %), además de en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla
El paro se redujo en 1.000 personas en Cantabria, un 3,15% en el primer trimestre respecto al anterior según la Encuesta de la Población Activa (EPA). Estos datos también señalan una caída de la ocupación en 5.500 personas, un 2,25 por ciento en este periodo, que incluye las dos primeras semanas del estado de alarma.El número de parados es de 29.800 en Cantabria, una de las tres únicas comunidades en las que se redujo el desempleo junto al País Vasco (4,84 %) y Extremadura (0,74 %), además de en las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla.Según la EPA la tasa de paro del primer trimestre en la región es del 11,09%.
La peor EPA en varios años: 285.600 personas pierden su trabajo y sin contar los ERTE
El número de ocupados disminuye en 285.600 personas en el primer trimestre de 2020 respecto al trimestre anterior (un -1,43%) y se sitúa en 19.681.300, ya contabilizados los primeros daños de la crisis del coronavirus. Es el mayor descenso desde 2013.
La tasa de paro se sitúa en el 14,41%, lo que supone 63 centésimas más que en el trimestre anterior. Por sexo, el empleo disminuye este trimestre en 147.400 hombres y en 138.200 mujeres. Por nacionalidad, la ocupación baja en 248.600 personas entre los españoles y en 37.000 entre los extranjeros.
Por edad, la ocupación baja en casi todos los grupos. Los mayores descensos se dan entre los de 35 a 39 (–73.600) y en los de 40 a 44 años (–65.400). El número de ocupados solo crece en el grupo de 55 y más años (73.400 más).
La declaración del estado de alarma ha tenido importantes repercusiones sobre la EPA del primer trimestre de 2020, tanto en la realización de entrevistas como en las variables medidas. Aunque los efectos del COVID-19 sólo se han manifestado desde la semana 11 de las 13 de referencia de este trimestre, varios aspectos de la encuesta se han visto afectados:
– La ocupación ha bajado en 285.600 personas en el primer trimestre. Pero hay que tener en cuenta que esta cifra no incluye a los afectados por un ERTE con suspensión de empleo que, según la metodología de la EPA, se consideran ocupados mientras dicha suspensión sea inferior a tres meses.
– En cambio, la suspensión o la reducción de jornada de los trabajadores afectados por un ERTE, junto con la influencia de otros tipos de ausencias al trabajo, sí ha tenido reflejo en las horas efectivas de trabajo realizadas, que han disminuido un 4,25% respecto al cuarto trimestre de 2019.
– Por su parte, el paro ha aumentado en 121.000 personas. No obstante, es probable que muchos trabajadores que hayan perdido su empleo se hayan clasificado como inactivos (su número ha crecido en 257.500 este trimestre) debido a que no han podido cumplir con las condiciones de búsqueda de trabajo que la definición de paro de la EPA determina para que sean considerados parados.
Además, los asalariados disminuyen este trimestre en 286.000. Los que tienen contrato indefinido descienden en 30.700, mientras que los de contrato temporal se reducen en 255.300.
Por sectores, la ocupación disminuye este trimestre en los Servicios (275.900 menos), en la Agricultura (–9.100) y en la Construcción (–6.200). En cambio, aumenta en la Industria en 5.600 personas. En el último año el empleo sube en los Servicios (207.900 más) y en la Industria (60.800), mientras que desciende en la Agricultura (–54.900) y en la Construcción (–3.600)
La Encuesta de población activa (EPA) se realiza desde 1964, siendo la metodología vigente en la actualidad la de 2005.
Se trata de una investigación continua y de periodicidad trimestral dirigida a las familias, cuya finalidad principal es obtener datos de la fuerza de trabajo y de sus diversas categorías (ocupados, parados), así como de la población ajena al mercado laboral (inactivos). La muestra inicial es de unas 65.000 familias al trimestre que equivalen aproximadamente a 160.000 personas.



