Según EL MUNDO, «en España sería imposible», ya que no existe una Ley de la Corona con una fórmula para la abdicación que, según el artículo 57.5 de la Constitución, requeriría una ley orgánica.
La Reina Beatriz de Holanda anunció ayer en una breve alocución televisada su abdicación en favor de su hijo Guillermo. La Reina, que cumple el jueves 75 años, agradeció a los holandeses «la confianza en su labor durante los hermosos años pasados a su servicio». La cesión del trono a Guillermo, de 45 años, tendrá lugar el próximo 30 de abril, fiesta nacional del país. «Es un buen momento para retirarse» y «dar paso a una nueva generación», dijo la soberana, quien declaró que el Príncipe Guillermo y su esposa, la argentina Máxima Zorreguieta, «están plenamente preparados para asumir esta responsabilidad».
Todos los diarios publican esta noticia en portada y buscan posibles paralelismos en España.EL PAÍSrecuerda que la Reina Beatriz tiene la misma edad que Don Juan Carlos. SegúnEL MUNDO,»en España sería imposible», ya que no existe una Ley de la Corona con una fórmula para la abdicación que, según el artículo 57.5 de la Constitución, requeriría una ley orgánica.ABCsubraya que «la Reina Beatriz abdica según la tradición holandesa» y, al igual que hicieron si madre y su abuela, renuncia al cumplir 75 años.
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UNA HISTORIA DE AMOR: GUILLERMO Y MÁXIMA
Como un cuento de hadas, la argentina y futura reina deHolanda,padeció sobrepeso, desamores, hasta que apareció su príncipe azul. MáximadejóBuenos Airesel 9 de junio de 1996 con la idea de trabajar unos cuatro o cinco años en un país distinto para ganar experiencia y luego volver a su tierra natal.
En ese momento, había adelgazado los kilos de más que tenía durante su adolescencia y
trabajaba enHSBC James Capel Inc.Según relata la biografía realizada porGonzalo ÁlvarezySoledad Ferrari, Máximatenía una activa vida social y en una de esas salidas con sus amigos se reecontró con una amiga de la infancia del exclusivo colegio de niñasNorthlands, Cynthia Kaufmann.
Gracias aCynthia, Máximaconoció la vida nocturna deManhattan,era una chica muy conectada y siempre asistía a las mejores fiestas.
En marzo de 1998 cambió de trabajo a vicepresidenta del departamento de Mercados Emergentes delDresdner Kleinwort Benson,uno de los bancos de inversión más importantes del mundo. Su pasión por el trabajo y las recurrentes salidas con su amigaCynthia,hicieron que de a poco se desgastara una relación que tenia en ese momento conDieter Zimmermann, un alemán que trabajaba para una empresa sueca.Un día ella yCynthiase fueron a esquiar a Vermont y ahíMáximale contó que lo suyo conDieterno iba bien. Ese día Cynthia le dijo a su amiga: «Tengo un tipo ideal para vos…»Máximainsistió en que le revelara el nombre del galán pero su amiga no cedió y sólo se limitó a decirle»Tené paciencia. Cuando te enteres, te vas a caer del c…».Finalmente, el encuentro tuvo lugar en marzo de 1999, en una fiesta que tenía lugar en una feria de Sevilla. El príncipe cuatro años más grande que ella, la vio a lo lejos bailando sola pero ya la conocía en fotos que le había mandado poco antesCynthiapor correo.
Cynthiale dijo que ese rubio grandote que caminaba hacia ellas, acompañado por un guardespaldas, era el heredero al trono holandés,Máximadijo espontáneamente»¿Ése? ¡No jodas!»
Se presentó yGuillermono pudo disimular lo mucho que le gustaba la argentina. Luego la sacó a bailar peroGuillermo Alexanderno tenía muy buen ritmo así que en una de esasMáximavolteó a ver a sus amigas y les dijo en español:»¡Es de Madera!»,el príncipe le preguntó que qué decía y la princesa le repitió la frase pero en inglés»That you are made of wood»él se rió y se enamoró.Así comenzó el romance. Al poco tiempo,Máximaconoció a sus suegros en Italia, la mamá deGuillermo, Beatrizya había investigado la vida entera de la novia de su hijo y la pareja real estaba fascinada. Luego ella le presentó a sus padres también.Dos años después llegó la gran boda aunque no fue todo color de rosa. El papá deMáxima, Jorge Zorreguieta,había sido Subsecretario de Agricultura durante la dictadura deVidelay su trabajo fue duramente criticado enLa Haya, razón por la cual le prohibieron ir a la boda de su hija y finalmente la tuvo que ver por televisión desde Londres.Máximalloró durante la ceremonia y más cuando escuchó»Adiós Nonino»el tango preferido de su padre y que ella había elegido para que se tocara ese día.
Pese a todo, la pareja prosperó y hoy en día, la madre de tres hijos del principeGuillermoestá punto de convertirse en la reina de Holanda.



